Sam Altman, CEO de OpenAI, lanza su predicción más polémica: "La inteligencia será un servicio como la luz o el agua"

Sam Altman
Sam Altman es optimista con ChatGPT.TED Talks

Sam Altman confirma que ChatGPT ha dejado de ser rentable para OpenAI. El CEO de la compañía asegura que la única alternativa es que la IA sea un "servicio público".

Sam Altman salta de una polémica a otra en las últimas semanas. El CEO de OpenAI está convencido de que la inteligencia artificial será el motor del futuro, tanto que ChatGPT podría convertirse en un bien de primera necesidad.

El hombre detrás de ChatGPT ha confirmado sus previsiones en la Cumbre de Infraestructura de BlackRock en Estados Unidos. El CEO de OpenAI es más que optimista con el futuro de la inteligencia artificial.

La inteligencia artificial como primera necesidad

El gigante tecnológico cambió el mundo en el año 2022 con el lanzamiento de ChatGPT, pero Altman confirma que es solo el inicio. “Esperamos un futuro en el que la inteligencia sea un servicio público, como la electricidad o el agua, y la gente nos la compre mediante un contador”, comenta durante el evento.

Sam Altman conversa junto con Adebayo Ogunlesi, miembro del consejo de administración de OpenAI, acerca de esta posibilidad. El CEO confirma que en la compañía creen en lo que define como la “abundancia de inteligencia”, se abre un nuevo camino en la industria de la IA.

 “Una de las cosas más importantes del futuro es que hagamos que la inteligencia, parafraseando una vieja expresión del sector energético que no tuvo mucho éxito: ‘Demasiado barata para medirla’”, según Altman durante el evento.

Estas declaraciones llegan en un momento más que complicado tras el inicio de la guerra de Irán. El coste del petróleo y la energía se ha disparado, así que la IA podría no ser un bien de primera necesidad para muchas familias.

Un modelo de pago por uso

OpenAI no quiere suscripciones como las actuales, sino un modelo similar al de las compañías de la luz o el gas. Sam Altman propone la filosofía del "obtienes lo que pagas".

El modelo de las empresas de IA de vender "tokens", unidades que los modelos utilizan para procesar y generar contenido, ya no es efectivo. Este sistema genera un coste millonario para la compañía de ChatGPT.

Una vez que los usuarios tienen acceso, la capacidad de procesamiento se vuelve infinita. La única forma de conseguir que este sistema sea rentable es cobrar más por unidad, aumentar las restricciones o el pago por uso.

Los problemas para OpenAI son más que evidentes. La empresa de Altman canceló recientemente una expansión de su proyecto Stargate en Texas debido a problemas de financiación.

Altman ha dejado caer que la única forma de sobrevivir es presentar la inteligencia como un "servicio público”, aunque no aclaran sus próximos pasos. Los propios ejecutivos incluso aseguraron que el gobierno los considera "demasiado grandes para quebrar”, lo que indirectamente confirma que necesitan sus subvenciones.

Más información sobre: