WhatsApp cede ante Europa y deja volver a ChatGPT… pero con una condición que no gustará a nadie

Meta permitirá durante un año que chatbots rivales accedan a WhatsApp en Europa tras la presión de la Comisión Europea, aunque deberán pagar una tarifa que ya ha generado críticas dentro del sector.
La presión regulatoria en Europa empieza a dar resultados. Meta Platforms acaba de anunciar que permitirá el acceso de ChatGPT y de otras inteligencias artificiales rivales dentro de WhatsApp, una decisión que llega después de que los reguladores comunitarios amenazaran con tomar medidas urgentes contra la compañía.
Este movimiento se produce en medio del pulso con la Comisión Europea, que investiga si el gigante tecnológico ha limitado injustamente la presencia de competidores en su popular aplicación de mensajería.
Hasta hace poco, la plataforma solo permitía el uso de su propio asistente, Meta AI, dejando a otros sistemas fuera de la ecuación. Meta bloqueó el acceso a estos servicios el pasado 15 de enero, lo que provocó que varias empresas del sector presentaran quejas ante los reguladores europeos.
Bruselas advirtió de posibles daños “graves e irreparables” para la competencia si se mantenía esta situación e incluso llegó a plantear la posibilidad de imponer medidas cautelares.
Ante este escenario, Meta optó por abrir parcialmente la plataforma. Según explicó un portavoz de la compañía, durante los próximos 12 meses permitirán que chatbots de inteligencia artificial de propósito general puedan operar en WhatsApp dentro de Europa a través de la WhatsApp Business API.
“Durante los próximos 12 meses brindaremos soporte a chatbots de inteligencia artificial de propósito general que utilicen la WhatsApp Business API en Europa, en respuesta al proceso regulatorio de la Comisión Europea”, señaló un portavoz de Meta.
Meta considera que esta decisión debería evitar medidas más duras por parte de los reguladores europeos.
No obstante, el acceso no será completamente libre. Las empresas que quieran integrar sus asistentes deberán hacerlo mediante la infraestructura empresarial de WhatsApp y pagar una tarifa, lo que ya ha generado críticas dentro del sector, que considera que la nueva política sigue siendo una barrera para la competencia.
Mientras la investigación europea sigue su curso, la batalla por el control de los chatbots dentro de las grandes aplicaciones de mensajería apenas parece estar empezando.