Sam Altman y OpenAI lanzan un ultimátum: "Si no nos lo permiten, la carrera por la IA ha terminado", China gana

Computer Hoy

OpenAI ha vuelto a reconocer que utiliza información con derechos de autor para entrenar a sus modelos de IA, aseguran que es necesario para competir con China. El gigante tecnológico pide al Gobierno de Estados Unidos rebajar las restricciones.

OpenAI se enfrenta a un nuevo problema con ChatGPT, en esta ocasión debido al copyright del contenido que emplean. La empresa de Sam Altman ha utilizado documentos con derechos de autor para entrenar a su IA, el gigante tecnológico asegura que es necesario para competir con China en inteligencia artificial.

El país asiático ha lanzado DeepSeek hace más de un mes, pero el chatbot no deja de ganar usuarios. China pretende ir más allá y acaba de presentar Qwen basada en el modelo de código abierto QwQ-32B, los expertos aseguran que ya es más inteligente que el propio DeepSeek-R1.

OpenAI ha dejado de ocultar que ChatGPT es entrenado con documentos con derechos de autor. La compañía de Sam Altman incluso ha enviado una propuesta de 15 páginas al Gobierno de Estados Unidos en la que pide que se facilite acceder a ese tipo de contenido a las empresas de IA. Donald Trump no se ha pronunciado por el momento.

China ha empezado a diseñar enormes fábricas con IA como la de Xiaomi Smart Factory en Chanping, un distrito de la ciudad de Pekín, en las que no hay humanos, solo robots. Estados Unidos pretende seguir su ejemplo, pero OpenAI asegura que aún no son competitivos.

OpenAI busca las mismas condiciones que China

La Oficina de Política Científica y Tecnológica de Estados Unidos es contundente en cuanto al uso de contenido con derechos de autor por parte de las empresas de IA. El Gobierno de Donald Trump ha ignorado por el momento la propuesta que realizó OpenAI de levantar las restricciones para competir con China.

El país asiático permite que los gigantes de la inteligencia artificial accedan a contenido sin licencia para entrenar a sus modelos. La situación es diferente en Estados Unidos y los países de la Unión Europea, y la empresa detrás de ChatGPT pretende cambiarlo. China termina teniendo una importante ventaja competitiva.

"Si los desarrolladores de la República Popular China tienen acceso ilimitado a los datos y las empresas estadounidenses se quedan sin acceso al uso legítimo, la carrera por la IA está prácticamente acabada. Estados Unidos pierde, al igual que el éxito de la IA democrática", en declaraciones de la empresa de ChatGPT.

OpenAI ha empezado a presionar al Gobierno de Donald Trump

La empresa de Sam Altman ha sido directa: si no utilizan material restringido con derechos de autor, Estados Unidos no podrá seguir desarrollando sus modelos de IA generativa. El gigante tecnológico apuesta por un discurso patriótico para conseguir convencer a la administración de Donald Trump.

OpenAI ha seguido una estrategia similar a la de otras compañías del sector en el pasado. Primero obtienen financiación para crecer en la industria, y cuando han conseguido cierto poder, intentan oponerse a la regulación para cambiar las normas a su favor.

"Los rápidos avances observados con DeepSeek de China, entre otros desarrollos recientes, demuestran que el liderazgo de Estados Unidos en la IA está lejos de estar garantizado", según el texto elaborado por OpenAI para la Oficina de Política Científica y Tecnológica de Estados Unidos.

Otros artículos interesantes: