Sam Altman, SEO de OpenAI, siembra la polémica: "Los graduados actuales son los más afortunados de la historia, gracias a la IA"

El máximo responsable de la inteligencia artificial más popular en el mundo, ChatGPT, contradice la visión que parecen tener muchos expertos sobre su tecnología.
No es necesario ser un genio para suponer que Sam Altman no es objetivo en cuanto a la IA. Al fin y al cabo, es el creador de ChatGPT y, por lo tanto, uno de los mayores interesados en que todo le vaya bien a esta tecnología. Si la gente usa su producto sin parar, mejor que mejor. Tal vez por esa razón sus comentarios acostumbran a ser tan optimistas como, por lo general, polémicos.
De hecho, actualmente la inteligencia artificial en general y ChatGPT en particular pasan por uno de sus momentos más complicados, al menos en lo que a su reputación se refiere. Muchos expertos no solo hablan de la IA como una gran amenaza para la humanidad de cara al futuro: sus consecuencias ya se están produciendo. Y para muchos trabajadores, no son lo que se dice buenas.
Sam Altman, encantado con la IA y OpenAI
Según parece, poco importa que algunas personas están perdiendo su puesto de trabajo, y que existe el temor a que terminen por quedarse sin él en algún momento. Sam Altman, el CEO de OpenAI, no lo considera un problema. Al contrario, él cree que cualquiera que pueda experimentar este mundo con inteligencia artificial debe considerarse poco menos que un privilegiado.
De hecho, el cada vez más popular empresario sostiene que los graduados universitarios actuales podrían ser "los más afortunados de la historia", a pesar de los temores sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral. Explica que, aunque la automatización podría reemplazar numerosos empleos de nivel inicial, también está creando oportunidades sin precedentes.
Según Sam Altman, dentro de no mucho tiempo, en concreto para alrededor del año 2035, será posible ver a graduados llevando a cabo trabajos que hoy por hoy parecen poco menos que reservados para la ciencia ficción. Sin ir más lejos, actuando como exploradores espaciales. ¿Y lo mejor de todo? Que no hará falta demasiado esfuerzo para conseguir estos logros tan increíbles.
Altman señala que lo crucial no es solo conocer cómo usar herramientas de IA, sino estar dispuesto a aprender constantemente y adaptarse. De hecho, esa es la clave que hace que los jóvenes, según él, lo tengan mucho mejor para ganarse la vida que sus mayores: son los que de una forma o de otra pueden estar más abiertos al cambio. O mejor dicho, deben estarlo.
No todos los expertos están ni mucho menos de acuerdo
Aunque Sam Altman parece tener muy claro todo lo que se podrá conseguir gracias a la IA, son numerosos los expertos que no comparten su entusiasmo. Todo lo contrario. Algunos de ellos, como antiguo trabajador de Google, hablan de pérdidas masivas de empleos, y una década auténticamente infernal. Otros ya denuncian la suplantación laboral que se está llevando a cabo.
Por no hablar de que la teoría de Altman tiene otro fleco aparente. Si la IA permite que cualquiera logre ser lo que quiera sin apenas esfuerzo, ¿no terminaría eso volviendo a la gente más estúpida, perezosa y, en definitiva, dependiente de la IA? ¿Es realmente eso lo que se busca desde OpenAI? Tal vez no, y las opiniones de su CEO sean sinceras, pero no lo parecen demasiado.
