Satya Nadella, CEO de Microsoft, confiesa su mayor miedo: la IA podría hacer desaparecer su empresa

El actual CEO de Microsoft parece que podría tomar de su propia medicina por culpa de la inteligencia artificial. Teme que esta provoque que su propia compañía deje de tener sentido.
Desde luego que la vida da muchas vueltas y si eres de aquellos que pensaba que las grandes figuras de la tecnología iban a disfrutar para siempre en su posición y de su corona, llega Satya Nadella, CEO de Microsoft, a bajar a todos aquellos que están muy cómodos en su nube de la IA. Al final, parece que esta vez no solo los del estrato más bajo van a pasarlo mal.
En una reunión interna con empleados, Nadella ha admitido que hay algo que le quita el sueño y es que su empresa, que ha sido un titán por décadas, podría quedar obsoleta si no se adapta rápido a la revolución de la inteligencia artificial.
El gran miedo de este tiene nombre y apellido: Digital Equipment Corporation (DEC), una empresa que estuvo en lo más alto de la informática hace décadas y que desapareció por no saber evolucionar cuando aparecieron nuevas tecnologías, como la arquitectura RISC. “Estoy obsesionado con ese caso”, dijo, recordando que parte del equipo que creó Windows NT salió de aquella empresa que desapareció.
Este sabe que el futuro pinta muy feo para todos aquellos que no sepan adaptarse y evolucionar a la velocidad a la que la hace la propia tecnología. Microsoft debe reinventarse, no solo en productos, sino en cultura. Reconoce que la confianza interna está tocada y que deben hacer más para ser transparentes y empáticos con sus trabajadores si quieren seguir atrayendo a los mejores cerebros, ahora más necesarios que nunca.
¿El gigante Microsoft puede desaparecer? Nadella dice que sí
Los cambios son tan rápidos que toca mover ficha de forma inminente. Con empresas tan buenas que lanzan modelos de IA de forma agresiva y barata, Microsoft se encuentra en una posición bastante complicada, con el riesgo real de quedarse con la parte menos rentable del negocio, mientras otros se llevan las ganancias con la inteligencia artificial.
De forma simple, la startup puede moverse más rápido y hacerse con todo el mercado de IA, dejando a Microsoft la tarea de operar el software básico, menos lucrativo.
La relación de Microsoft con OpenAI parece que no es suficiente, aparte de que ya ha quedado bastante claro que ambas compañías parecen discrepar más de lo que quieren dejar ver. Lo antes comentado genera precisamente fricción entre ambos, con un Microsoft tratando de escapar de esa jaula que no le reporta beneficios y que le está dejando por detrás, como un absoluto actor secundario.
Aquí toca ser los primeros y precisamente este fantasma mantiene a Nadella despierto por las noches, preocupado no solo por el negocio sino por las repercusiones que tendrá esta revolución en sus empleados, clientes y en la sociedad. “Debemos hacer mejor y vamos a hacerlo”, dijo como una promesa y un llamado a la acción.
A pesar de lo que potencialmente se avecina y las dudas que haya, Nadella comenta que el factor humano va a seguir siendo primordial, no solo para los empleados, sino en la forma en que se diseñan los productos y servicios. La empatía, la transparencia y la colaboración deben estar en el corazón de Microsoft si quiere sobrevivir.
Además, está claro que la batalla por la IA no solo la ganan los que crean los modelos, sino los que saben integrarlos de una forma útil y capaces de mantenerlo en el largo plazo, y Microsoft debe ganar esa pelea.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

