Steve Jobs obligaba a llevar estos 11 mandamientos en la placa de cada empleado de Apple: "Di siempre la verdad, preferimos recibir las malas noticias cuanto antes"

Estas normas muestran una parte menos conocida del liderazgo de Steve Jobs y explican cómo su forma de trabajar influyó totalmente en la cultura de Apple durante años.
Steve Jobs no solo fue conocido por crear algunos de los productos tecnológicos más importantes de las últimas décadas, sino que también fue famoso por su manera de dirigir Apple.
Tenía una mezcla de perfeccionismo, exigencia extrema y una obsesión constante por hacer las cosas de una forma concreta. Para él, un producto mediocre no era una opción y cada detalle podía marcar la diferencia entre algo normal y algo extraordinario.
Esa mentalidad también se aplicaba a las personas que trabajaban dentro de la compañía. Jobs quería que los empleados entendieran que su trabajo tenía un impacto directo en el resultado final y que la calidad no dependía únicamente de los ingenieros o diseñadores, sino de todos los equipos.
Por eso, durante su etapa al frente de la compañía en Cupertino, se crearon una serie de principios internos que algunos trabajadores llevaban siempre consigo en una placa.
Según contó Dunsany Huxley, un antiguo empleado de Apple durante el mandato de Steve Jobs, estas normas estaban grabadas en la parte trasera de una identificación que servía como recordatorio de la cultura que la empresa quería construir.
Las reglas que resumían la filosofía de Steve Jobs en Apple

Más que simples frases motivacionales, estos 11 principios representaban la forma en la que Jobs quería que sus equipos afrontaran los problemas, tomaran decisiones y desarrollaran nuevos productos.
Una de las normas estaba relacionada con la sinceridad. Steve defendía que los problemas debían conocerse cuanto antes, incluso si eran malas noticias. Para él, ocultar un error solo hacía que fuera más difícil solucionarlo cuando ya era demasiado tarde.
Otra de las ideas principales era fomentar que los empleados expresaran sus opiniones. Apple necesitaba personas capaces de aportar ideas, cuestionar decisiones y señalar posibles fallos antes de que llegaran al usuario final.
También se insistía en que los equipos debían centrarse en encontrar soluciones en lugar de buscar culpables, ya que la responsabilidad individual era importante, pero el objetivo final siempre era mejorar el producto.
La obsesión por los detalles estaba detrás de muchas de sus normas

Una parte importante de estos “mandamientos” estaba relacionada con la calidad. Jobs quería que los trabajadores entendieran que los pequeños detalles podían cambiar por completo la experiencia de una persona utilizando un dispositivo.
Y es que la filosofía de Apple no consistía únicamente en fabricar productos que funcionaran, sino que la compañía debía crear equipos cuidados, fáciles de usar y con una atención especial al diseño.
Por eso, varias de estas reglas estaban enfocadas en evitar la mediocridad y no aceptar resultados simplemente correctos. Para Jobs, conformarse con una solución “suficientemente buena” podía impedir que Apple destacara frente a sus competidores.
Esta forma de pensar se convirtió en una de las características más conocidas de su liderazgo. El fundador de Apple buscaba que cada empleado asumiera que su trabajo formaba parte de algo más grande y que cualquier decisión podía afectar al resultado final.
Una tradición interna de Apple
La existencia de estas placas o “mandamientos” se conoció gracias al testimonio de Dunsany Huxley, quien compartió en Reddit una imagen de la identificación que recibió durante su etapa trabajando en Apple.
Su publicación mostró cómo algunos empleados conservaron estos objetos incluso después de abandonar la compañía. Para ellos, la placa no era simplemente una tarjeta de trabajo, sino un recuerdo de una etapa marcada por una cultura empresarial muy particular.
Los principios reflejaban una idea que Steve Jobs repitió durante años: las grandes compañías no se construyen únicamente con tecnología, sino con personas que comparten una misma forma de trabajar.