Alpinistas terminan rescatados tras confiar en Gemini para preparar una ruta

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Tres alpinistas tuvieron que ser rescatados tras usar Google Gemini para planificar su ascenso al Monte Shasta. El caso reabre el debate sobre los riesgos de confiar en la IA.
Planificar una excursión con ayuda de una inteligencia artificial puede parecer una buena idea hasta que una recomendación equivocada empieza a tener consecuencias reales. Eso es lo que les ocurrió a tres alpinistas de la zona de Sacramento que utilizaron Google Gemini para preparar su ascenso al Monte Shasta, en California, y acabaron necesitando ser rescatados.
Según informa The Chicago Tribune, las tres personas, descritas como alpinistas novatos, intentaron alcanzar la cima de esta montaña de 4.322 metros durante la noche. El problema es que la ruta se alargó mucho más de lo previsto y el grupo terminó descendiendo por las laderas cuando ya había oscurecido.
Las autoridades recomiendan no continuar con el ascenso después del mediodía y comenzar el regreso con suficiente margen. Sin embargo, los excursionistas llegaron a la cima mucho más tarde de lo aconsejable. Durante el descenso pidieron indicaciones a la oficina del sheriff del condado de Siskiyou, aunque finalmente decidieron desviarse de la ruta y terminaron en un cañón cercano.
La situación empeoró cuando uno de ellos se lesionó la rodilla. Sin una ruta clara y en plena oscuridad, los tres optaron por pasar la noche en la montaña. A la mañana siguiente, voluntarios de los equipos locales de búsqueda y rescate y agentes del Servicio Forestal de Estados Unidos tuvieron que acompañarlos hasta un lugar seguro.
Uno de los aspectos más llamativos del incidente está relacionado con la preparación previa. Según las autoridades citadas por The Chicago Tribune, el grupo había utilizado Gemini para organizar la excursión y recibió recomendaciones sobre la cantidad de comida y agua necesaria.
El problema es que, de acuerdo con la oficina del sheriff, Gemini les aconsejó llevar mucho menos alimento y agua de lo que necesitaban, algo peligroso cuando una excursión prevista para unas ocho horas terminó convirtiéndose en una experiencia de varios días.
La advertencia de las autoridades fue contundente: antes de realizar una ruta de este tipo es recomendable contactar con la estación de guardas del Monte Shasta para obtener información actualizada y, sobre todo, “nunca depender únicamente de la IA para planificar un viaje”.
El caso demuestra una de las limitaciones más importantes de los actuales chatbots. Una respuesta puede parecer perfectamente razonable y estar redactada con absoluta seguridad, pero eso no significa que la información sea correcta o que tenga en cuenta las condiciones reales de una ruta.