Ayuntamientos comienzan a ofrecer "espacios fríos" para pasar la ola de calor si no tienes aire acondicionado en casa

Espacio frío con recomendaciones ante una ola de calor
Espacio frío con recomendaciones ante una ola de calorImagen generada con IA

El calor extremo ya es un problema de salud pública, por eso muchos municipios están abriendo centros dedicados para proteger a los hogares que no tienen aire acondicionado.

En muchas casas, la primera respuesta ante una ola de calor sigue siendo la de siempre, que es encender ventiladores, cerrar persianas, beber más agua e intentar que entre algo de aire por la noche.

El problema es que, cuando las temperaturas se mantienen altas durante varios días, estas medidas pueden quedarse cortas. Un ventilador mueve el aire, pero no baja realmente la temperatura de una vivienda que ya se ha calentado demasiado.

Y es que el calor extremo se ha convertido en un problema de salud pública porque no afecta solo al confort, sino que puede provocar deshidratación y empeorar enfermedades respiratorias.

De hecho, las personas mayores, los niños pequeños, quienes viven solos, los enfermos crónicos y las familias en casas mal aisladas son los grupos más expuestos ante las olas de calor con temperaturas que oscilan entre los 35 y 40 grados.

Ante esta situación, catalogada por varios países como alarmante, en Inglaterra, varios ayuntamientos están habilitando lugares públicos donde la población puede refugiarse cuando la casa se vuelve demasiado calurosa.

Qué son los espacios frescos que están abriendo los ayuntamientos

Tal como mencionan en Ideal Home, algunos ayuntamientos en Inglaterra han comenzado a ofrecer espacios frescos durante la ola de calor. Se trata de lugares comunitarios donde los vecinos pueden refrescarse.

Es importante destacar que no se tratan de alojamientos ni centros médicos, sino que funcionan como refugios temporales frente al calor.

Pueden estar en bibliotecas, centros comunitarios, edificios municipales, iglesias o instalaciones vecinales preparadas para ofrecer una temperatura más soportable, asientos, sombra, baños, agua potable o información para protegerse durante los días más duros.

La idea es sencilla: si una persona no tiene aire acondicionado en casa, vive en un piso que acumula calor o necesita salir durante las horas más peligrosas, puede acudir a uno de estos lugares para descansar en un entorno más seguro.

Quién puede acudir y por qué se han abierto al público

Montaje/Freepik/IA

Estos espacios no están pensados para emergencias extremas. En muchos casos están abiertos a cualquier ciudadano que necesite resguardarse del calor. Aun así, su función principal es proteger a las personas con más riesgo.

Durante una ola de calor, el cuerpo tiene más dificultades para regular la temperatura. Si además la vivienda no se enfría por la noche, el organismo no descansa y el riesgo aumenta. Por eso los ayuntamientos han empezado a tratar estos espacios como una herramienta de adaptación urbana, no como una simple comodidad.

Su objetivo es reducir daños, evitar que las personas vulnerables pasen demasiadas horas en casas excesivamente calientes y ofrecer una alternativa accesible cuando el calor se convierte en un riesgo real.

Una de las medidas más prácticas es el mapa interactivo puesto a disposición de los ciudadanos. En Londres, la red de Cool Spaces permite consultar la ubicación de estos lugares y encontrar centros cercanos durante la temporada de alertas por calor.

Espacios frescos en Londres
Espacios frescos en LondresLondon.gov

La herramienta distingue entre espacios interiores y zonas exteriores con sombra. Esta diferencia es importante, porque un parque o una plaza arbolada pueden ayudar en algunos momentos, pero durante una ola de calor intensa un edificio fresco suele ofrecer mayor protección.

El mapa convierte la medida en algo más útil para la población, ya que no basta con abrir centros, ya que la gente necesita saber dónde están, cuándo funcionan y, sobre todo, qué tipo de espacio puede encontrar.

Europa ya ha visto el coste humano de las olas de calor

Cabe señalar que la apertura de estos refugios no surge de una preocupación exagerada, ya que Europa ha sufrido en los últimos años veranos con miles de muertes atribuidas al calor.

Un estudio publicado en The Guardian estimó más de 61.000 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas durante el verano de 2022. Otra investigación calculó cerca de 47.700 muertes por calor en Europa en 2023.

Estos datos explican por qué las ciudades empiezan a prepararse de otra manera, debido a que el calor extremo ya no puede afrontarse solo con consejos en casa. También requiere espacios públicos adaptados, información clara y redes de apoyo para quienes no tienen una casa suficientemente fresca.

Los espacios frescos muestran cómo está cambiando la respuesta de las ciudades ante las olas de calor. Hace unos años, bastaba con recomendar beber agua, evitar el sol y bajar las persianas, pero hoy, esa respuesta empieza a resultar insuficiente.

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