Café sí, oficina no: Starbucks prohíbe estos dispositivos electrónicos en sus cafeterías

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Starbucks, en Corea del Sur, pide a ciertos clientes que dejen el ordenador de escritorio y otros equipos de oficina en casa, para mantener las cafeterías cómodas y accesibles para el resto de los clientes.
Es bastante habitual que muchos estudiantes y trabajadores se lleven su ordenador portátil, teléfono móvil y demás dispositivos a distintas cafeterías para estudiar o trabajar, todo mientras se toman su pertinente café.
Y claro, seguro que alguna que otra vez entraste en un Starbucks para trabajar con tu ordenador personal, un buen lugar gracias a esos enormes sillones y amplias mesas, donde puedes trabajar mientras tomas un delicioso café.
Y parece que, en Corea del Sur, esto es bastante popular, incluso a niveles en los que esta tendencia parece haberse salido de control.
Starbucks, en Corea del Sur, ha tenido que intervenir y ha colocado señales en sus locales solicitando a los clientes que no conviertan las cafeterías en oficinas domésticas.
Según The Korea Herald, Starbucks en Corea del Sur ha prohibido el uso de ordenadores de escritorio, impresoras, regletas de enchufes y mamparas de privacidad en sus cafeterías.
Es que, según describen, incluso algunos clientes habían instalado allí su propia oficina para estudiar o incluso jugar, mientras tomaban el café.
En Corea del Sur han acuñado la expresión “cagongjok”, que combina las palabras coreanas para “café” y “tribu de estudio”, usada para describir a quienes trabajan o estudian en cafeterías durante largas horas.

Esos nuevos carteles de advertencia también piden a estos clientes que hagan espacio para otros en las mesas compartidas y que se lleven sus pertenencias si planean ausentarse por un periodo prolongado.
En países asiáticos, es bastante normal dejar las pertenencias durante horas, dado que prácticamente no existen robos, algo impensable, por ejemplo, en países occidentales.

Sea como fuere, lo que está prohibiendo Starbucks en Corea del Sur es que ciertas personas abusen del espacio de la cafetería llevando grandes dispositivos electrónicos, como un ordenador personal de escritorio o una impresora, aunque evidentemente siguen estando permitidos dispositivos como teléfonos móviles o el ordenador portátil de toda la vida.
Según un estudio, un café de tres dólares cubre apenas 1 hora y 42 minutos de rentabilidad para el establecimiento y, considerando el consumo de electricidad y el espacio ocupado, está claro que a Starbucks no le sale muy rentable este tipo de clientes.
Las cafeterías son muy populares en Corea del Sur y, no obstante, en los últimos 10 años, su número se ha duplicado.