¿Cómo detectan las máquinas expendedoras que la moneda que acabas de introducir no es falsa o de otro país?

Monedas en maquinas expendedoras
Monedas en maquinas expendedorasMontaje/Freepik/Unsplash

Así es el sistema de seguridad de las máquinas expendedoras que detectan las monedas falsas al hacer una compra. Los sensores avanzados detectan anomalías en segundos.

El Banco de España ha advertido muchas veces sobre cómo detectar una moneda falsa y es que, teniendo una aleación metálica, se han visto casos en donde las réplicas son idénticas, logrando pasar desapercibidas.

Al igual que se detectan los billetes de euros falsificados, este tipo de pago también suele ser el objetivo de los criminales. Por eso, en las máquinas expendedoras donde sueles comprar bebidas o aperitivos, se integra un sistema de seguridad que las detecta al instante. 

Desde los 2 céntimos hasta los 2 euros, el dispositivo analiza cada detalle para saber si son válidos o no. Si te lo regresa, es porque lamentablemente, en algún momento, fuiste víctima de una estafa. 

Pero, ¿cómo este equipo es capaz de saberlo en milisegundos? Si te has hecho esa pregunta alguna vez, estás en el sitio adecuado porque aquí vas a aprender todo sobre este interesante proceso.

Cómo analiza una máquina expendedora cada moneda en segundos

Funcionamiento de maquinas expendedoras
Funcionamiento de maquinas expendedorasFreepik

No se trata simplemente de un lector que dice "sí" o "no". Técnicamente, la detección en las máquinas expendedoras consiste en un proceso que empieza por sensores básicos.

Estos identifican la entrada de la moneda insertada y un interruptor mecánico óptico activa el sistema para que se inicie un análisis. Después de esta etapa, pasa por un canal de puntos de verificación que evalúa la composición específica del modelo.

Por ejemplo, aquí se comprueba el tamaño, grosor y dinámica del objeto de acuerdo a su valor, utilizando sensores infrarrojos y mecánicos. De hecho, hay algunos equipos que tienen la capacidad de estimar la masa sin tener que pesar la moneda y con exactitud.

Si todo coincide y todos los datos son precisos, se pasa a la siguiente fase, que es el electromagnetismo, un punto en el que la moneda es puesta a prueba por los campos magnéticos con el fin de determinar el tipo de metal y aleación

Tras estos tres pasos, la máquina expendedora confirma si es auténtica y si es posible la compra. De lo contrario, arroja automáticamente un error por moneda falsa o moneda extranjera no válida.

Es una tecnología llena de sensores, algoritmos y detección inteligente

Existen muchos tipos de máquinas, pero las modernas son incluso más seguras debido a que tienen más de un método de validación. Estas suelen combinar varios sistemas de seguridad de forma simultánea para mejorar la precisión del análisis.

Es aquí donde los sensores ópticos de alta resolución, electromagnéticos y capacitivos toman más relevancia porque es suficiente para medir el campo eléctrico cercano. Con esta tecnología, las anomalías en las superficies o composición metálica no pasan desapercibidas. 

Algunas incluyen imágenes multiespectrales para ver diferentes longitudes de onda, desde luz ultravioleta hasta infrarroja, algo que supera por mucho al ojo humano.

Lo curioso es que todo esto funciona en milisegundos para que cualquiera pueda conseguir su producto sin interrupciones o esperas demasiado largas.

De igual manera, hay que tener en cuenta que el proceso no es perfecto, ya que es posible que se inserte una moneda auténtica, pero esté desgastada, sucia o deformada y por eso la considere como falsificada.

Considerando todo esto, es muy interesante ver cómo se compone el mecanismo interno de estas máquinas expendedoras que miles de personas usan a diario en España.