La energía eólica cubre de oro este pueblo español de solo 40 habitantes: pista de pádel y piscina cubierta con jacuzzi de más de un millón de euros

Un pequeño pueblo de Soria ha logrado financiar piscina cubierta, viviendas y pista de pádel gracias a los ingresos de la energía eólica. Solo tiene 40 vecinos.
Suellacabras es un pequeño municipio de la provincia de Soria con apenas 40 habitantes censados, pero con unos servicios que ya quisieran muchos pueblos mucho más grandes.
En los últimos años, y tal y como comentan en un artículo de El País, los ingresos que proceden de la energía eólica han cambiado por completo la situación económica del Ayuntamiento, permitiendo inversiones que parecen sacadas de una urbanización de lujo.
El último proyecto es la piscina municipal climatizada, que ha supuesto una inversión de 1.400.000 euros. Tendrá zona de baño cubierta, jacuzzi, gimnasio y funcionará durante todo el año. La obra está prácticamente terminada y su apertura se espera en los próximos meses.
La alcaldesa, Felicidad Gómez, explica para el medio que el dinero obtenido de los parques eólicos se ha destinado siempre a mejorar los servicios del pueblo. El objetivo número uno es frenar la despoblación y hacer de Suellacabras un lugar perfecto para vivir, especialmente para familias jóvenes.
Además de la piscina, el municipio cuenta desde hace años con una pista de pádel, una zona de ocio infantil, un centro cultural de más de 500 metros cuadrados y varios espacios públicos totalmente nuevos.
Todo ello financiado en gran parte con los ingresos que dejan los aerogeneradores instalados en su término municipal.
El dinero de la energía eólica como motor económico del pueblo
Los parques eólicos suponen alrededor del 75% del presupuesto anual del Ayuntamiento de Suellacabras. Al final, esto es lo que permite mantener servicios, pagar personal y seguir invirtiendo sin recurrir a subidas de impuestos a los vecinos.
Antes de la piscina, el Ayuntamiento ya había destinado unos 650.000 euros a la construcción de cinco viviendas de alquiler social. Estas casas se ofrecen por unos 250 euros al mes, permitiendo que familias jóvenes encuentren un lugar perfecto para comenzar su nueva vida.
Además, se han habilitado zonas verdes, espacios con mesas para meriendas, una mesa de ping-pong y un pequeño rocódromo infantil.
Todo esto también tiene otro gran motivo. Durante el verano, de los 40 habitantes habituales, se pasa a cerca de 400 personas, entre visitantes, familiares y demás.
La alcaldesa defiende que estas inversiones no son un capricho, sino una manera de garantizar que el pueblo siga teniendo vida. Por supuesto, todas las obras generan empleo, tanto durante la construcción como posteriormente con el mantenimiento de las instalaciones.
Es por todo esto que, desde el Ayuntamiento, no descartan la idea de construir más viviendas en el futuro si continúa creciendo la demanda.

