Expertos en climatización: "Puedes crear un aire acondicionado casero low cost con dos cosas sencillas que todo el mundo tiene en la cocina"

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Gracias a la reacción entre el hielo y la sal gorda, puedes convertir un ventilador de aspas de los de toda la vida en un sistema de aire acondicionado casero para combatir las altas temperaturas del verano.
Cuando las olas de calor del verano aprietan y la humedad de las ciudades de costa crean un ambiente sofocante dentro de casa, un ventilador convencional no suele ser suficiente.
Pero claro, no siempre es posible disponer de un sistema de aire acondicionado, en estos casos los expertos en climatización tiene una solución de emergencia tan económica como efectiva, utilizando "ingredientes" que todo el mundo tiene en la cocina: un recipiente con hielo, sal gorda y un ventilador.
Aunque parece el típico remedio casero de internet, este sistema cuenta con una explicación física que permite transformar la brisa del ventilador en una corriente de aire más fría, similar a la del aire acondicionado.
¿Por qué la sal enfría más el hielo?

El secreto de este truco del aire acondicionado casero con un ventilador radica en un fenómeno térmico conocido como descenso crioscópico.
En condiciones normales, el hielo se encuentra a 0 grados y tiene una fina capa de agua líquida en su superficie. Al espolvorear sal groda sobre él, la sal se disuelve en esa película de agua, lo que reduce drásticamente su punto de congelación. Para disolver la sal y fundirse en agua salada, el hielo necesita absorber energía térmica de manera acelerada.
Al "robarle" calor al ambiente que lo rodea, la mezcla de agua, hielo y sal alcanza temperaturas considerablemente bajas, creando un punto de frío mucho más intenso que el que se conseguiría con la misma cantidad de hielo pero sin la sal.
Cómo convertir un ventilador de aspas en un aire acondicionado casero
Para poner en marcha este aire acondicionado casero low cost debes rellenar dos terceras partes de un recipiente con cubos o bloques de hielo, mejor sin son industriales, los que se venden en supermercados.
Ahora añade un puñado de sal gorda de cocina sobre el hielo, no hace falta echar mucha ya que un exceso hará que el hielo se descongele más rápido reduciendo el tiempo que dura el efecto.
Coloca el recipiente de hielo con sal sobre una toalla para absorber la condensación de agua que se formará en las paredes exteriores del recipiente y colócalo justo delante del flujo de aire del ventilador coincidiendo con la parte inferior de las aspas.
Este truco, aunque eficaz, no bajará varios grados la temperatura general de una habitación grande, pero sí crea una "zona de alivio directo" muy eficaz, sobre todo en la zona cercana al flujo de aire.

