Farah Sharghi, reclutadora para Google, TikTok y Uber: "Este error común hace que tu currículum sea invisible para las empresas"

Trucos para que tu currículum brille ante los reclutadores
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Los reclutadores dedican una media de 6 segundos a una primera lectura. Si lo importante no viene en la mitad superior del documento, el currículum se descarta sin llegar a una entrevista.

A la hora de preparar un currículum, muchas personas siguen dando demasiado peso al colegio o universidad donde estudiaron, a su nota final o a una lista interminable de conocimientos.  

Son datos que pueden aportar contexto, pero no explican por sí solos qué puede conseguir un candidato. Y es que los procesos de selección han cambiado y los reclutadores buscan señales mucho más concretas. 

Un currículum tiene que permitir entender rápidamente qué ha hecho una persona, qué problemas ha resuelto y qué resultados ha conseguido. Si esa información queda enterrada entre descripciones, la candidatura pierde fuerza antes incluso de llegar a una entrevista final.

Farah Sharghi lleva más de una década trabajando como reclutadora para compañías como Google, TikTok, Uber y The New York Times y durante ese tiempo ha observado una diferencia entre los candidatos que avanzan en los procesos y los que se quedan fuera. 

Es importante mencionar que el error está en presentar el trabajo realizado como una simple lista de responsabilidades, sin demostrar cuál fue realmente la aportación.

Describir tu puesto no demuestra lo que conseguiste

Escribir que alguien era “responsable de gestionar proyectos” explica cuál era su función, pero no permite saber si lo hizo bien. Esa frase podría aparecer igual en cientos de currículums y no aporta ninguna prueba sobre el valor generado.

La alternativa consiste en transformar esa responsabilidad en un resultado concreto, donde el candidato debe dejar claro qué hizo, cómo lo hizo y qué cambió después.

En este punto entran las métricas que permiten comprobar el impacto, como un aumento porcentual de las ventas, ingresos generados, horas de trabajo ahorradas o costes reducidos.

Por ello, la diferencia es importante, muy importante, ya que una descripción cuenta lo que se esperaba de un empleado; un logro explica lo que ese empleado consiguió en su anterior trabajo.

Las cifras necesitan contexto para demostrar impacto

Así que no basta con llenar el currículum de porcentajes y cantidades, ya que una cifra aislada tampoco explica demasiado si el reclutador no sabe qué representa. 

El objetivo es relacionar cada dato con una mejora concreta y hacer que su significado pueda entenderse sin conocer la empresa o el proyecto. Esta forma de presentar la experiencia resulta relevante en perfiles que han trabajado con objetivos cuantificables. 

Si una acción permitió aumentar un indicador, reducir un gasto o acelerar un proceso, ese resultado puede convertirse en una evidencia mucho más útil que una lista de competencias.

También conviene utilizar verbos de acción y términos relevantes para el sector. Los sistemas de seguimiento de candidatos, conocidos como ATS, pueden analizar los currículums antes de que los revise una persona y buscar coincidencias con los requisitos de una oferta. 

Es en este punto donde un currículum demasiado genérico o simple tiene más dificultades para demostrar que encaja con la vacante, y al final no será tomado en cuenta.

El reclutador no tiene tiempo para descifrar tu currículum

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La primera criba también juega en contra de los documentos que esconden sus mejores argumentos. Según la referencia utilizada por Sharghi, los seleccionadores dedican aproximadamente entre seis y diez segundos a una primera revisión.

Eso obliga a colocar la información más importante donde pueda localizarse rápidamente. Si los resultados aparecen después de una larga relación de tareas, herramientas y responsabilidades, el reclutador puede no llegar a ellos.

La formación académica o la nota obtenida pueden seguir siendo relevantes dependiendo del puesto, especialmente en perfiles con poca experiencia. Lo que cambia es su peso frente a las pruebas de impacto profesional.

El objetivo final no es conseguir un currículum más llamativo, sino uno que permita responder rápidamente a una pregunta más importante que dónde estudiaste: qué has conseguido y qué demuestra eso sobre lo que puedes aportar a la empresa.

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