Japón quiere dar el salto a la "IA física" y ya planea sustituir a sus trabajadores por robots

Japón quiere dar el salto a la "IA física" y ya planea sustituir a sus trabajadores por robots
Robot creado en Japón.Freepik.

¡Adiós al trabajo manual! Japón acelera el salto a la "IA física" para sustituir a trabajadores por robots autónomos. La solución radical a su crisis demográfica ya está aquí.

Japón siempre ha sido uno de los países más asociados con los avances en robótica. De hecho, los robots llevan décadas formando parte de su cultura cotidiana, mucho antes de que Estados Unidos y China se obsesionaran con emplear la inteligencia artificial para crear modelos humanoides. Ahora, el país del sol naciente quiere ir más allá, y crear una "IA física". 

¿Qué quiere decir esto? Pues que quiere llevar a los robots a todo tipo de trabajos. No solo a fábricas, sino también a comercios, atención al cliente y casi cualquier cosa que uno pueda imaginar. Es decir, sustituir a los trabajadores tradicionales por máquinas. Aunque en su caso, existe una justificación, en teoría, para hacerlo: los problemas demográficos que arrastra el país.

Japón quiere ya una "IA física"

A diferencia de lo que sucede en otras naciones (Estados Unidos y China, principalmente), Japón no quiere crear robots humanoides para demostrar su poderío tecnológico o imponerse a otras potencias. Al menos, no es su principal objetivo. Su explicación resulta mucho más práctica: su población está tan envejecida, que temen que no haya trabajadores en poco tiempo.

De ahí que, como anuncian varios medios internacionales, unas cuantas empresas japonesas ya estén trabajando para introducir robots humanoides en puestos de servicio, desde tiendas y museos hasta centros comerciales o instalaciones sanitarias. Para ellos no será demasiado extraño, puesto que los robots (quizá no tan sofisticados pero robots al fin y al cabo) llevan años siendo una realidad.

En cualquier caso, la idea es que estos robots no solo ejecuten tareas mecánicas, sino que puedan hablar, gesticular, responder preguntas y relacionarse con clientes o visitantes. Es decir, que de alguna forma la inteligencia artificial deje de ser digital (existir en el software y la nube, por así decirlo) y se convierta en algo físico. Como en las películas de ciencia ficción.

¿Y cuál creen que es la mejor manera de lograr estos ambiciosos planes? Pues asociándose. La compañía Avita aportará su experiencia en el desarrollo de avatares, inteligencia artificial conversacional y tecnologías de operación remota. Por su parte, KDDI sumará sus capacidades en sistemas de datos, que supuestamente ayudarán a que los robots sean más útiles.

Mejor robots que extranjeros

A estas alturas todo el mundo sabe que Japón tiene una de las poblaciones más envejecidas del planeta y una tasa de natalidad muy baja. Uno de cada tres japoneses tiene más de 65 años. Esto significa que cada vez hay menos trabajadores disponibles. Además, tradicionalmente Japón ha sido un país reacio a abrirse a los extranjeros, al menos de forma permanente.

De hecho, las últimas estadísticas que se tienen al respecto, indican que el porcentaje de extranjeros en el país ronda el 3%. Una cifra que contrasta claramente con lo que suceden en Europa, donde algunos países pueden llegar hasta el 20%. ¿Lograrán combatir esta problemática gracias a robots? Los japoneses parecen tenerlo claro. Al menos, en la teoría.

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