Niño de 12 años construye un dispositivo de fusión nuclear en casa y consigue detectar neutrones reales

Aiden McMillan con su dispositivo de fusión nuclear
Aiden McMillan con su dispositivo de fusión nuclearMontaje

¡Fusión nuclear al alcance de la mano! El joven que construyó un fusor con gas de deuterio y fuentes de alta tensión. Descubre el secreto técnico tras este reactor de acero.

Un estudiante de 12 años de Dallas, en Estados Unidos, ha logrado algo poco habitual para su edad, que es construir en casa un dispositivo de fusión nuclear capaz de generar neutrones medibles.  

Es importante mencionar que no se trata de un reactor de energía, sino de un experimento de física bien planteado, en el que ha invertido cuatro años de trabajo entre estudio teórico y montaje. 

Según información publicada por Ecoticias, el sistema ha sido verificado mediante detección de neutrones y su caso ya se ha presentado para un posible récord de edad.

Quién es Aiden McMillan y qué ha construido exactamente

Aiden McMillan cursa séptimo grado, y empezó a interesarse por la energía de fusión con unos ocho años, a raíz de contenidos divulgativos sobre la posibilidad de reproducir en la Tierra las reacciones del Sol. 

Antes de pensar en construir nada, dedicó alrededor de dos años a leer sobre física nuclear básica, funcionamiento de fusores caseros y, sobre todo, sobre seguridad con alta tensión y radiación.

Cuando tuvo claro qué quería hacer y qué riesgos debía controlar, pasó a la fase de hardware. Para ello contó con el apoyo de un espacio colaborativo, donde pudo usar herramientas y equipamiento adecuados. 

A partir de ahí, combinó el uso de ese espacio con el cuarto de juegos de su casa, que se convirtió en su "laboratorio". Durante otros dos años fue comprando componentes, montando prototipos, corrigiendo errores y afinando el diseño.

Todo lo anterior resultó en un fusor de confinamiento electrostático inercial, el tipo de dispositivo que muchos aficionados avanzados utilizan para aprender sobre fusión a pequeña escala. 

La base es una cámara metálica al vacío (normalmente una esfera o una cámara cilíndrica), conectada a bombas de vacío, fuentes de alto voltaje y una entrada de gas de deuterio.

Según la fuente, el principio es sencillo de describir, puesto que se introduce deuterio a baja presión y se aplica una diferencia de potencial elevada entre un electrodo interno y la pared de la cámara. 

Los átomos de deuterio se ionizan, se aceleran hacia el centro y, con baja probabilidad, algunos chocan con suficiente energía como para fusionarse. Cada reacción de este tipo emite un neutrón, que es lo que permite verificar que la fusión está ocurriendo.

Cabe destacar que este tipo de fusores no producen energía neta, sino que consumen más potencia de la que podrían generar, por lo que no tienen utilidad como fuente eléctrica. 

Su valor está en que permiten recrear la física de la fusión de forma controlada y medible, con una configuración mucho más sencilla que la de un reactor de investigación a gran escala.

Cómo llegó a detectar neutrones

Aiden tuvo que lidiar con problemas típicos de estos montajes, como fugas en el sistema de vacío, descargas eléctricas, aislamientos que no soportaban el voltaje y configuraciones que no alcanzaban los parámetros necesarios para la fusión.

El objetivo era alcanzar una combinación concreta de presión de deuterio, tensión aplicada y estabilidad del plasma dentro de la cámara. Si la presión es demasiado alta, los iones chocan demasiado entre sí y no llegan a acelerarse. 

Por otro lado, si es demasiado baja, apenas hay colisiones útiles. Además, la fuente de alto voltaje tiene que mantener el campo eléctrico sin caídas ni arcos que interrumpan el proceso.

Para comprobar si lo estaba logrando, utilizó un detector de neutrones colocado junto al fusor. Este tipo de equipos mide la tasa de neutrones que atraviesan el sensor. 

Cuando el dispositivo funciona como simple sistema de vacío, el detector solo ve el fondo natural, pero cuando el fusor entra en régimen de fusión, la tasa aumenta durante la operación. 

En su caso, ese incremento coincidió con las condiciones de trabajo del aparato, lo que se ha interpretado como evidencia de que se estaban produciendo reacciones de fusión en la cámara.

Un invento que podría llegar al Libro Guinness de los récords

Con los datos en la mano, Aiden ha presentado su proyecto a Guinness World Records para que se reconozca que ha logrado fusión nuclear verificable a los 12 años. 

La candidatura se apoya en registros de neutrones, fotografías del montaje, especificaciones de funcionamiento, así como testimonios de personas que han supervisado el experimento.

Tal y como recoge Ecoticias y otros medios, no se trata solo de una afirmación aislada, sino de un proceso con mediciones y verificaciones que se han revisado antes de darle difusión.

Si lo miras desde el punto de vista energético, este fusor no cambia nada. No aporta nueva tecnología para la fusión comercial ni mejora el estado del arte de los grandes laboratorios.

Su relevancia está en otra parte. Y es que para llegar hasta aquí, Aiden McMillan ha tenido que entender conceptos de física de plasmas, manejo de sistemas de vacío, diseño de circuitos de alta tensión, uso de detectores de radiación y protocolos de seguridad. 

Todo eso se parece mucho al trabajo real de un científico, aunque el entorno sea un espacio maker y un cuarto de juegos. Sin un lugar donde haya equipos adecuados, un proyecto así no sería viable.

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