Olvídate de la programación, los trabajos más demandados del mundo nada tiene que ver con la tecnología: fontaneros y electricistas a la cabeza

Fontaneros y electricistas entre los empleos más demandados
Fontaneros y electricistas entre los empleos más demandadosDepositphotos

Mientras miles de profesionales tecnológicos pierden sus empleos, el 85% de las empresas buscan desesperadamente fontaneros y electricistas

El mercado laboral mundial está experimentando una transformación radical que nadie anticipó. Durante décadas, la narrativa dominante apuntaba hacia un futuro donde los títulos universitarios y los empleos tecnológicos serían la única vía hacia la prosperidad. 

Sin embargo, la realidad está demostrando exactamente lo contrario: los trabajadores manuales cualificados se han convertido en el activo más valioso y escaso de la economía global.

La paradoja es desconcertante. Mientras gigantes tecnológicos despiden a miles de programadores y analistas, el 85% de las empresas en sectores que emplean trabajadores manuales declaran tener vacantes sin cubrir. Fontaneros, electricistas, soldadores y técnicos de construcción son ahora más difíciles de encontrar que ingenieros de software, y sus salarios están creciendo a un ritmo que supera al de muchas profesiones de cuello blanco.

En España, como en el resto de Europa, esta tendencia comienza a manifestarse con fuerza. Los sectores de la construcción, la manufactura y las infraestructuras enfrentan una escasez crítica de mano de obra cualificada, justo cuando la inversión en renovación urbana, transición energética y modernización industrial alcanza cifras récord.

El desmoronamiento de una certeza

Durante más de tres décadas, especialmente en economías emergentes como India, la aspiración familiar se centraba exclusivamente en producir ingenieros, consultores y desarrolladores de software. Los padres impulsaban a sus hijos hacia las universidades, alejándolos deliberadamente de los oficios manuales, considerados trabajos de segunda categoría. Los gobiernos celebraban el aumento de la matrícula universitaria como símbolo inequívoco de progreso.

La premisa parecía lógica: el desarrollo económico reduciría gradualmente la importancia del trabajo físico, mientras que la demanda de servicios profesionales y ocupaciones basadas en el conocimiento crecería exponencialmente. Esta suposición, ampliamente aceptada por economistas y responsables políticos, está ahora colapsando ante la evidencia empírica.

La demografía redibuja el mapa laboral

La OCDE ha calculado que la población en edad de trabajar disminuirá un 8% para 2060 en los países miembros. Simultáneamente, el gasto público en pensiones y sanidad aumentará aproximadamente un 3% del PIB. La tasa de dependencia de la tercera edad, que era del 19% en 1980 y actualmente se sitúa en el 31%, alcanzará el 52% para 2060.

Estas transformaciones demográficas ya no son proyecciones abstractas. En Alemania, más de un tercio de las empresas constructoras reportan vacantes sin cubrir, especialmente de electricistas, carpinteros y albañiles. En el Reino Unido, el 45% de los empleos en construcción están vinculados a la falta de trabajadores cualificados, y el sector necesitará más de 239.000 profesionales adicionales en los próximos cinco años. Se estima que más de un tercio de la industria británica de la construcción se jubilará antes de 2035.

Estados Unidos enfrenta presiones similares. Las ofertas laborales en manufactura se han disparado, y se prevé una escasez de 550.000 fontaneros para 2027. En la próxima década, casi un tercio de los electricistas sindicalizados estarán en edad de jubilación.

La inteligencia artificial invierte las expectativas

La IA ha cambiado las entrevistas de trabajo para siempre.
La IA ha cambiado las entrevistas de trabajo para siempre.Generado con IA

Durante años, los analistas predijeron que la automatización eliminaría principalmente los empleos manuales, mientras que las profesiones intelectuales permanecerían seguras. La irrupción de la inteligencia artificial generativa ha demostrado exactamente lo contrario: son los trabajos de oficina, desde redacción hasta análisis de datos, los que están siendo más rápidamente automatizados.

Según CNBC, electricistas, soldadores y técnicos se encuentran entre los empleos más resistentes a la inteligencia artificial en la economía moderna. La razón es simple: estas ocupaciones requieren presencia física, adaptabilidad a entornos cambiantes, habilidades motoras finas y capacidad de resolución de problemas en tiempo real, capacidades que la tecnología actual no puede replicar.

Esta realidad comienza a reflejarse en los mercados laborales. Un estudio reciente revela que el 85% de las empresas en sectores obreros tienen problemas de contratación, frente al 64% en sectores profesionales. Los empleos en construcción y manufactura han experimentado un crecimiento salarial superior al de muchas profesiones que requieren título universitario.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Ivan Muñoz

Responsable de audiencias

ván Muñoz, responsable de audiencias, se encarga de la gestión de los equipos de redacción, estrategia editorial y SEO de Computer Hoy.