¿Qué es el 'Job Apocalypse' de la IA y por qué algunos expertos afirman que te va a quitar el trabajo?

Si miras atrás, las máquinas siempre sustituyeron los trabajos manuales. La gran diferencia del Job Apocalypse es que ahora la inteligencia artificial ha cambiado de objetivo, aunque también hay mucho interés empresarial.
En los últimos meses seguro que has visto que las conversaciones sobre el futuro laboral han tomado un tono un tanto oscuro. Ya no se habla de la inteligencia artificial como esa herramienta que viene a hacernos la vida un poco más cómoda. De repente, la sensación al leer las noticias o charlar con los compañeros de profesión es de incertidumbre.
El debate ya no gira en torno a si esta tecnología va a sustituir a un pequeño sector, sino a cómo sistemas capaces de razonar podrían hacerse por completo con el trabajo de diseñadores, programadores, redactores, analistas de datos y gestores financieros.
Llevamos meses bombardeados con la idea del apocalipsis laboral o Job Apocalypse, es decir, esa narrativa que afirma que la inteligencia artificial va a dejar a medio mundo sin trabajo mientras que la IA suple todos esos puestos.
¿Qué es el 'Job Apocalypse'?
La palabra Job Apocalypse nace de juntar dos términos en inglés: job (trabajo) y apocalypse (apocalipsis). Se usa para definir la desaparición masiva de empleos de oficina debido a la llegada de la inteligencia artificial y los sistemas automáticos.
A diferencia de otros cambios que han sucedido en la historia, esto no está pasando despacio ni dando tiempo a la gente para aprender otra profesión, sino que está llegando de repente, y lo peor es que está afectando a trabajos que antes considerábamos complejos.
De forma simple, esto no significa que un robot físico se vaya a sentar en tu silla de la oficina. Lo que sucede es que los programas informáticos que usan las empresas son ahora tan inteligentes y eficientes que un solo empleado, ayudado por una IA, puede hacer el trabajo que antes necesitaba de un equipo de diez personas.
No es que todas las empresas vayan a despedir a todo el mundo mañana, sino que el mercado se está haciendo más pequeño y los puestos para empezar a trabajar están desapareciendo.
Todo esto sucede por un factor en concreto: la velocidad. En el pasado, cuando llegó internet o los ordenadores, la gente tuvo décadas para adaptarse y se crearon millones de empleos nuevos.
El Job Apocalypse es diferente porque la tecnología aprende de forma exponencial. Lo que a una persona le cuesta veinte años aprender y dominar, un programa informático puede imitarlo en pocas semanas de entrenamiento. Y esto quiere decir que, para las grandes empresas, el coste humano deja de ser competitivo.
"La IA va a desplazar alrededor del 40% de los trabajos en el mundo"
Esta y otras tantas frases del estilo se están volviendo el día a día. Lo peor es que provienen de grandes figuras del sector tecnológico.
Por ejemplo, Kai-Fu Lee, inversor y empresario taiwanés, ya lo advirtió en una entrevista para el programa 60 minutos de la CBS News en 2019: "La IA va a desplazar alrededor del 40% de los trabajos en el mundo".
A pesar de que ya ha pasado tiempo desde aquella entrevista, la automatización de la IA parece generar mucho temor, no solo por su capacidad de aprender tareas rutinarias, sino también por su habilidad para ejecutarlas sin errores ni descanso, desplazando así el trabajo humano.
Actualmente, ya hay empleos que se encuentra en un punto de inflexión, como los programadores o los profesores, así como los camareros, teleoperadores o cajeros, según indicaba el experto en la entrevista, siendo una larga lista de empleos que peligran por la inteligencia artificial, y que no deja de crecer a día de hoy.
Kai-Fu Lee, exejecutivo de empresas como Google y Microsoft, explicaba que algunas profesiones en un plazo de 15 a 25 años podrían transformarse para ser reemplazadas por la inteligencia artificial.
"Muchas cosas se automatizarán, tendremos tiendas automatizadas, restaurantes automatizados, y todo junto en 15 años", apuntaba el experto en la entrevista.
Sam Altman, CEO de OpenAI, por otro lado, comentó hace unos meses que, una vez alcanzada la inteligencia artificial general, el ser humano debe aprender a ser útil en una sociedad en la que quizás tenga que encontrar nuevas formas de trabajar, dado que la mayoría de los empleos actuales estarían realizados por inteligencias artificiales.
“Pero el futuro se nos presentará de una manera que será imposible ignorar, y los cambios a largo plazo en nuestra sociedad y economía serán enormes. Encontraremos nuevas cosas que hacer, nuevas formas de ser útiles a los demás y nuevas formas de competir, pero es posible que no se parezcan mucho a los trabajos de hoy”, afirmaba.
Todo tiene una cara B: puro marketing disfrazado de advertencia apocalíptica
Más allá de los intereses empresariales de los que luego hablaremos, hay otras voces que afirman que, lejos de reducir el número de empleos, todo apunta a que muchos sectores, como por ejemplo la programación, están creciendo y que la demanda de profesionales en este sector no solo se mantiene, sino que aumenta en muchos casos.
En universidades como la de Washington, expertos en informática han querido calmar a los estudiantes. Su mensaje es que la IA no está eliminando el trabajo de los programadores, sino cambiando la forma en la que trabajan.
Tal y como comentan, cuando la tecnología permite hacer más cosas en menos tiempo, las empresas no reducen equipos, sino que producen más. Y eso, al final, necesita todavía más manos para gestionarlo. El problema viene cuando la carga de trabajo se hace ya insostenible. Eso es otro punto a comentar.
Trabajos "inmunes" a la IA para sobrevivir al apocalipsis
En medio de todas estas dudas, empieza a surgir una idea que va ganando fuerza en el mercado laboral. Según recoge el medio CNBC, hay una categoría de profesiones que parece resistir mejor el impacto de la automatización.
Se trata de aquellos trabajos que implican utilizar herramientas, manipular objetos o resolver problemas físicos, que, por ahora, siguen siendo mucho más difíciles de sustituir por algoritmos.
Y es que, mientras algunos trabajos digitales se enfrentan a un proceso de automatización, los oficios manuales o físicos muestran resistencia frente a este fenómeno.
Electricistas, fontaneros, técnicos de climatización o soldadores son algunos de los ejemplos más citados por los expertos. Estos trabajos comparten varias características que difícilmente serán reemplazadas por la IA.
En primer lugar, requieren presencia física en el lugar donde se produce el problema. Reparar una instalación eléctrica o una tubería rota implica interactuar con objetos reales en espacios que cambian constantemente.
Además, cada situación puede ser distinta. Diagnosticar una avería en una vivienda o en un edificio exige experiencia práctica y capacidad para adaptarse a circunstancias inesperadas.
Esa combinación de conocimiento y habilidad manual resulta muy difícil de automatizar con la tecnología actual. Por eso, muchos de estos oficios siguen teniendo una alta demanda en numerosos países.
Andrew Ng, experto, desmonta a las empresas que usan la IA como excusa para despedir empleados
Andrew Ng, una de las grandes mentes en el campo de la IA, ha querido dejar las cosas bastante claras con respecto a ese supuesto fin de los empleos. En una de sus newsletters quiso revelar la cara oculta de los recortes de personal y cómo esta tecnología se ha convertido en la excusa perfecta.
Para él, todo este miedo no solo es exagerado, sino que está siendo alimentado por las propias empresas que buscan una excusa perfecta para deshacerse de sus plantillas.
La realidad, según Ng, es mucho más básica y tiene poco que ver con el boom de la inteligencia artificial. Durante la pandemia, cuando el dinero fluía fácil gracias a los tipos de interés bajos y todo el mundo estaba encerrado en casa consumiendo internet, las grandes tecnológicas contrataron gente de forma desmesurada.
Ahora, que las cosas han cambiado y las economías han vuelto a la normalidad, afirmar haberse equivocado contratando a demasiada gente suena a una muy mala gestión.
En cambio, decir que están remodelando su estructura de empresa para acoger la IA y usarla como motor empresarial suena mejor. Es, tal y como afirma, el mejor marketing para llevar a cabo un despido masivo.
Con esto, las compañías, por un lado, justifican los recortes sin admitir errores cometidos hace unos años. Por otro, ayuda a las compañías de software a subir sus precios.
Ng afirma que, si una herramienta de IA promete sustituir a un empleado que cobra 100.000 euros al año, la empresa que vende esa IA puede permitirse cobrar 10.000 euros por su licencia sin que parezca un robo.
El experto deja claro que, a pesar de los titulares catastrofistas, la tasa de desempleo en potencias como EEUU sigue siendo muy normal (en torno al 4,3%) y que la demanda de ingenieros de software, el sector supuestamente más amenazado por la IA, sigue siendo altísima.
Deja bien claro que la humanidad no está ante una destrucción de empleo, sino ante una transformación. Al igual que ocurrió con la llegada de la informática o de internet, la tecnología destruye algunas tareas, pero crea puestos nuevos que antes nadie imaginaba. La IA, según sus palabras, no viene a quitarte el trabajo, viene a cambiar tus herramientas de trabajo.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.