¿La IA acabará con los programadores? Un estudio demuestra todo lo contrario, se necesitan más que nunca

Desde hace un año, todas las conversaciones giran en torno a la IA y su potencial capacidad de arrasar con los programadores humanos. Un estio, para alegría de muchos, tira eso por tierra.
Durante los últimos años se ha repetido hasta la saciedad eso de que la IA va a acabar con bastantes puestos de trabajo. Se ha hecho especial hincapié en uno concreto, los programadores. El miedo, aunque para muchos esta tecnología ya forma parte de su día a día reconociendo que no es perfecta y que simplemente es un perfecto asistente, siempre ha estado ahí.
Al final, no se puede negar que son herramientas capaces de escribir código en segundos, como OpenAI Codex o modelos como Claude.
Sin embargo, parece que, ya pasado un tiempo y con estas herramientas perfectamente integradas en los flujos de trabajo de miles de desarrolladores, hay buenas noticias.
Lejos de reducir el número de empleos, todo apunta a que la programación está creciendo y que la demanda de profesionales en este sector no solo se mantiene, sino que aumenta en muchos casos.
En universidades como la de Washington, expertos en informática han querido calmar a los estudiantes. Su mensaje es que la IA no está eliminando el trabajo de los programadores, sino cambiando la forma en la que trabajan.
Tal y como comentar, cuando la tecnología permite hacer más cosas en menos tiempo, las empresas no reducen equipos, sino que producen más. Y eso, al final, necesita todavía más manos para gestionarlo. El problema viene cuando la carga de trabajo se hace ya insostenible Eso es otro punto a comentar.
Un estudio de Harvard advierte de un nuevo problema: el 'AI brain fry'
A día de hoy, la IA ya no es solo una herramienta que usan los empleados y se ha convertido en el centro de todo el proceso laboral. Desde la creación de contenido hasta la atención al cliente, pasando por la gestión de proyectos y el análisis de datos, esta tecnología ya está presente en cada etapa y es capaz de sacar el trabajo de una forma bastante solvente.
El problema es cómo afecta esto a los trabajadores. Para empezar, el uso de la IA se ha convertido en un criterio de evaluación. Ya no basta con tener un buen currículum o años de experiencia; ahora hay que demostrar que sabes trabajar con la inteligencia artificial, que sabes comprobar resultados y que eres capaz de usarla en tu día a día, aprovechándola al máximo.
Por otro lado, algunas personas están sufriendo lo que han denominado como AI brain fry o directamente que se te fría el cerebro por culpa de la IA.
El problema es que esta ya forma parte del día a día a de mucho y aunque a todo el mundo le vendieron la idea de que estos chatbots como ChatGPT, Claude o Gemini, entre otros muchos, venían a hacerte la vida más fácil, la realidad es que para más del 25% de los trabajadores, la IA se ha convertido en una fuente de cansancio mental extremo que empieza a ser preocupante.
Lo definen como esa sensación de niebla en el cerebro que te deja completamente aturdido al final de la jornada laboral. No es el cansancio de toda la vida, sino algo que va más allá: dolores de cabeza, problemas para mantener el foco y una dificultad enorme para procesar información.
El estudio afirma que esto ocurre especialmente cuando se intenta usar la IA para gestionar una carga de trabajo que supera la propia capacidad humana. Al final, todo el mundo quiere que la IA haga tanto que al final eres tú el que tiene que vigilar a varios bots distintos al mismo tiempo. Todo esto termina por quemarte por completo.
De forma simple, si antes necesitabas más tiempo para poder hacer tus tareas y te tomabas descansos en medio, ahora ese momento de libertad se convierte en alcanzar a hacer más trabajo.
Al final, la IA consigue meterte en un círculo vicioso. Como todo va más rápido, los empleados dependen más de la IA para seguir el ritmo. Y como dependen más de la IA, se lanzan con proyectos para los que no están preparados.
Pese a todo esto, parece que el futuro es inevitable y los expertos coinciden en que el futuro del desarrollo de software será una mezcla entre humanos y máquinas. La IA se encargará de tareas rápidas y repetitivas, mientras que los ingenieros tomarán decisiones más complejas. El límite de si finalmente tu horario laboral aumenta parece que depende de ti.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.


