Prestigiosos economistas alertan sobre lo que muchos ya temían: "La IA supone un riesgo enorme para el empleo"

Prestigiosos economistas alertan sobre lo que muchos ya temían: "La IA supone un riesgo enorme para el empleo"
Hombres despedido.Imagen generada con IA.

La inteligencia artificial se ha convertido en la protagonista del conocido Foro Económico Mundial 2026 en Davos (Suiza), pero no precisamente para bien.

Según gente como Elon Musk, Sam Altman o Bill Gates, la inteligencia artificial permitirá que la gente trabaje menos y viva mejor. El propio fundador de Microsoft llegó a decir que nadie ha nacido para trabajar. Muchos economistas se han mostrado de acuerdo parcialmente con esta visión del futuro. Pero estos mantienen una importante discrepancia: no son buenas noticias. 

La realidad, admiten, es que la inteligencia artificial está automatizando muchas profesiones. Que no es sino una forma elegante de decir que está sustituyendo numerosos empleos. El problema, según parece, es que por lo pronto no existe ninguna compensación para todos aquellos que se han visto ya reemplazados por la IA, o que lo serán más pronto que tarde.

Los expertos lo confirman: la IA dejará a mucha gente sin empleo

Ha sido durante el prestigioso Foro Económico Mundial 2026 en Davos (Suiza), donde se debatió el papel de la inteligencia artificial (IA) en la economía global. Un impacto que, como recogen numerosos medios internacionales, no parece muy alentador para numerosos trabajadores. Prestigiosos economistas hablan ya de "disrupciones significativas en el empleo".

No hace falta ninguna bola de cristal para preverlo. Más que nada porque es algo que ya está sucediendo. Compañías como Amazon, Microsoft o Google han comenzado a introducir a la inteligencia artificial en sus rutinas de trabajo. Algo que se ha traducido en millones de despidos. Sin que por el momento existen políticas sociales capaces de arreglarlo.

Tal y como revelan numerosos artículos que reflejan lo expresado en Davos, la situación es más alarmante de lo que podría pensarse en un principio. Mucha gente daba por hecho que tareas menores y repetitivas iban a ser borradas del mapa por la IA. Pero lo que sucede es que el auge de esta tecnología también está afectando a roles que requieren de preparaciones mayores.

Es decir, que no son solo trabajos sencillos los que están sufriendo esta transformación. Entre los sectores más sacudidos (es ya una realidad, dicen), se encuentran aquellos que tienen que ver con la atención al cliente, el transporte o las finanzas. Y lo peor de todo es que estaríamos hablando solo de la punta del iceberg. Lo peor está aún por llegar.

La inteligencia artificial avanza rápido… demasiado rápido

La conclusión a la que llegan muchos de estos economistas es que la implantación de la IA, a diferencia de lo sucedido, por ejemplo, con los ordenadores allá por los 90, está siendo demasiado rápida. Por esa razón, no ha dado tiempo a la mayoría de la gente a prepararse y adaptarse con conocimientos suficientes para convivir con esta tecnología.

De esta forma, es verdad que la IA, aseguran, puede aumentar la producción. En eso están de acuerdo con gente como Sam Altman o Bill Gates. Otra cosa es el precio a pagar, y lo alto que esto pueda ser para multitud de trabajadores.

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