Robots humanoides se adueñan de la Gala de Año Nuevo china: de artes marciales a bailes tradicionales

El gigante asiático aprovecha su tradicional Festival de Primavera emitido en todos los rincones del planeta para mostrar al mundo su poderío en materia robótica.
La Gala del Año Nuevo Lunar -también llamada Gala del Festival de Primavera- es uno de los espectáculos anuales más importantes de China. Se trata de un acontecimiento que se retransmite por todo el país, a modo de gran celebración, y que acostumbra a contar con estrellas del pop, números cómicos, desfiles y ese tipo de entretenimientos para todo el mundo.
Este año, en cambio, los protagonistas principales han sido otros: los robots humanoides. Está claro que el gigante asiático quiere liderar la revolución robótica (si tal cosa se convierte en realidad), por delante de Estados Unidos, y no pierde ocasión para demostrar su poderío tecnológico. Aunque sea mezclándolo con los eventos más tradicionales de su cultura.
Los robots "invaden" el Año Nuevo Lunar de China
La Gala del Festival de Primavera, organizada por el China Media Group, es uno de los programas más vistos del planeta cada Nochevieja lunar. Se trata de un evento que mezcla cultura, música y humor, todo ello aderezado con evidentes dosis de patriotismo. Una cita que cada año es seguida por millones de chinos (dentro y fuera de su país), y que ha servido para presentar a sus robots humanoides.
En realidad, China no pierde ocasión en hacerlo. A las presentaciones más o menos habituales que muchas compañías llevan a cabo, para trabajar en fábricas o cosas por el estilo, también hay que sumarle otros modelos innovadores. Por ejemplos los agentes de policía robots (llamémoslos así) que ya llevan un tiempo patrullando las calles. O los robots que practican artes marciales.
Pero quizá lo que nadie esperaba es que en esta importante gala de Nochevieja los robots irrumpieran en el escenario, llevando a cabo una típica fusión entre danza y artes marciales, incluso practicando kung fu. Las máquinas realizaron todo tipo de acrobacias, que por momentos parecían sacadas de las tradicionales películas chinas a lo Tigre y Dragón.
Y hay que reconocer que la puesta en escena supuso todo un espectáculo: cada detalle estaba pensado para lograr un resultado épico. Desde la música, hasta los escenarios. Pero lo más impresionante fueron sin duda los robots. Así, en plural, puesto que los hubo de diferentes características y tamaños, pero todos muy bailones y con buen equilibrio.
Un mensaje a todo el mundo
Está claro que China no se destaca por ser el país más abierto del mundo, por lo que quizá resulte complicado saber cuánto de autónomo tenían los robots que desfilaron en su celebración y en qué porcentaje estaban manejados por seres humanos (cual drones). Pero en cualquier caso, el espectáculo fue fantástico, y además también dio la sensación de ser un mensaje al resto del mundo.
De lo avanzados que están en robótica, y también de cómo podría ser el mundo de aquí a unos años, con robots prácticamente conviviendo en el día a día de los seres humanos. La mayoría de expertos en robótica son bastante escépticos al respecto, pero da la sensación de que a China, visto lo visto, eso le da igual.