Cansado de pagar he creado mi propio Google Fotos con un disco duro USB y mi router WiFi

Los archivos son cada vez más pesados, aunque el almacenamiento gratuito en la nube es limitado. Por eso, he creado un almacenamiento en la nube casero, para lo que solo necesitas un disco duro USB externo y el router de tu casa.
A no ser que tengas Amazon Fotos, casi todos los servicios gratuitos de almacenamiento en la nube te cobrarán cuando excedas el límite marcado. Incluso en la app de Amazon, tendrás que añadir una opción premium si quieres agregar vídeos en tu copia de seguridad.
No obstante, si no quieres pagar por ningún servicio de almacenamiento en la nube, existe un dispositivo en tu casa que podría ofrecerte una alternativa gratuita: el router.
Con esta solución, podrás crear algo parecido a un Google Fotos casero —con ciertas limitaciones, por supuesto—, aunque necesitarás también un disco duro USB y un ordenador con Windows o una aplicación —generalmente de pago— que haga todo por ti.
Así he montado un Google Fotos en casa con el router y un disco duro externo. Si no quieres acceder desde tu router, te dejo otras opciones que requieren Windows o aplicaciones de terceros:
Conectar el disco duro USB al router
Existen varias alternativas si buscas compartir archivos directamente entre los diferentes dispositivos conectados a la red de tu hogar.
La primera de ellas es conectar directamente el disco duro USB externo a un puerto USB en tu router; en caso de que no cuente con puertos, el cable Ethernet también puede servirte, aunque los discos duros no suelen venir con esta entrada.
Así, conecta el disco duro elegido a tu router WiFi y accede al Explorador de archivos de Windows. Una vez aquí, haz clic derecho sobre Este equipo en el menú desplegable de la izquierda y selecciona Conectar a unidad de red.

Elige también los permisos y los usuarios simultáneos, para evitar que muchas personas puedan acceder a tus archivos —si compartes piso, lo mejor es que no realices esta prueba, ya que tus datos serían accesibles para los demás—.
Tras esto, te aparecerá una ventana nueva en la que se muestra la unidad de red del disco duro o USB que hayas introducido, como si fuera una unidad más de tu ordenador. En el apartado de dirección, tendrás que marcar tu dirección IP, que puedes consultar en la pegatina de tu router.
En este paso, lo mejor es que no selecciones ninguna opción de las que aparecen marcadas en esa misma ventana. Una vez listo, tendrás acceso a esta unidad desde los dispositivos; en ciertas ocasiones, tendrás que añadir como excepción la unidad en el antivirus de Windows, que podría provocar problemas.
Compartir directamente desde Windows
Al igual que con tu router, Windows también te permite configurar una unidad de disco duro que comparta archivos entre los dispositivos conectados a la red de tu casa.
Si es la primera vez que utilizas esta herramienta, recomiendo que pruebes con unidades USB antiguas, para instalar más adelante un disco duro externo de mayor capacidad; lo último que quieres es que se pierdan tus archivos o queden inutilizables.
En primer lugar, conecta la unidad elegida y en el menú de inicio escribe Administración de equipos, selecciona Almacenamiento y Administración de discos. Una vez en este menú, busca la unidad que has insertado, que debería de llevar la etiqueta de No asignado —o el nombre que hayas elegido—.

Tras encontrar la unidad deseada, pincha con el botón derecho y accede a Nuevo volumen simple y edita la letra que quieres que aparezca para esta unidad; en cualquier caso, tendrás que seleccionar el sistema de archivos NTFS para evitar problemas.
Finalmente, necesitas dar los permisos necesarios para esta unidad. Para ello, pulsa en el símbolo de Windows y selecciona con el clic derecho del ratón tu unidad, y accede a Propiedades. Si todo va correctamente, aquí tendrías que seleccionar la opción Compartir.
Una vez te encuentres aquí, elige Uso compartido avanzado y Compartir esta carpeta. En el mismo menú, podrás seleccionar la cantidad de usuarios simultáneos que pueden acceder a los archivos de la unidad USB. Para finalizar, elige Permisos y selecciona el que mejor se adapte a ti.
Configurar el USB desde el router
En caso de que prefieras configurar tu nueva unidad directamente desde el router, y pudiendo acceder desde dispositivos como el móvil, existe una tercera opción, aunque necesitarás un terminal adecuado.
Cada modelo de router es único, con lo cual podrías encontrarte con varios problemas, como la imposibilidad de enlazar dispositivos USB, un modelo de intercambios de archivos no permitido o, simplemente, una interfaz directa al router que no te permite optar por esta alternativa.
Por eso mismo, puede que la información que ves aquí no se corresponda con la que verás. De cualquier forma, te cuento todos los pasos para configurar directamente tu unidad mediante el menú del router.

Primero, enchufa tu USB al router para que se muestre en tu red local. Una vez conectado, accede a la interfaz de tu router, escribiendo en tu navegador una de las siguientes direcciones IP: 192.168.1.1 o 192.168.0.1.
Introduce tus credenciales; si no las has cambiado por alguna personalizada —para mayor seguridad—, suele ser "admin", tanto para nombre de usuario como para contraseña. En este paso, revisa tu router por si vinieran estos datos de acceso en la etiqueta trasera.
Una vez hayas accedido a tu router, busca entre los menús algo parecido a Compartir archivos, ya que dependerá del modelo concreto de tu operador; activa esta opción y ya tendrías lista tu unidad USB para intercambiar archivos localmente.