El cibercrimen se paga: 7 años de prisión por hackear cuentas de mujeres en los aeropuertos con la técnica del Gemelo Malvado

Un ciberdelincuente hackeaba cuentas de mujeres en los aviones, para robarles fotos y vídeos íntimos. Pasará una buena temporada en prisión.
Un hacker australiano de 44 años ha sido condenado a siete años y medio de cárcel por hackear el WiFi de los aeropuertos de Perth, Melbourne, y Adelaida, en Australia, usando el método del Gemelo Malvado.
Este ciberdelincuente no buscaba vaciar la cuenta bancaria de las víctimas, o suplantar su personalidad. Seleccionaba cuentas de mujeres y hackeaba su correo y cuentas de redes sociales, en busca de fotos y vídeo íntimos.
La técnica del Gemelo Malvado consiste en suplantar una conexión WiFi original por otra falsa, que se llama igual. La víctima se conecta a ella pensando que es la original, pero todo lo que hace es monitoreado por el delincuente.
El hacker que buscaba fotos íntimas en los aeropuertos
Según explica Bleeping Computer, este ciberdelincuente usaba un punto de acceso inalámbrico portátil con el que creaba una red WiFi con el mismo nombre (SSID) que la red oficial del aeropuerto.
Los usuarios dentro del punto de acceso malicioso eran redirigidos a una página web de phishing que robaba las claves de sus cuentas de correo y redes sociales.
“El análisis forense de los datos y los dispositivos incautados identificó miles de imágenes y vídeos íntimos, credenciales personales pertenecientes a otras personas y registros de páginas WiFi fraudulentas", explica la Policía Federal Australiana (AFP).
Y continúa: “Al día siguiente de la orden de registro, el hombre borró 1.752 elementos de su cuenta en una aplicación de almacenamiento de datos e intentó sin éxito borrar de forma remota su teléfono móvil”.
Este hacker pervertido ha sido encontrado culpable de cinco cargos por causar acceso no autorizado o modificación de datos restringidos. Tres cargos por intentar causar acceso no autorizado o modificación de datos restringidos. Un cargo por robo. Dos cargos por deterioro no autorizado de comunicaciones electrónicas. Un cargo por poseer o controlar datos con la intención de cometer un delito grave. Un cargo por incumplimiento de una orden en virtud del artículo 3LA(2). Dos cargos por intento de destrucción de pruebas.
Todos estos delitos suman siete años y medio de prisión.
Si te vas a conectar a una red WiFi gratuita o pública, la policía australiana aconseja usar una VPN, contraseñas de dos pasos (con envío de código al móvil), y desactivar el uso compartido de archivos y la conectividad WiFi automática.
Muchos hackers delincuentes cometen delitos y nunca los pillan, así que reconforta saber que al menos algunos de ellos, terminan con sus huesos en la cárcel.
