Expertos en seguridad de Surfshark piden que huyas de Chrome: "Es el único que recopila información financiera y listas de contactos"

El navegador de Google es el que más datos recopila en todo el mundo, desde tu historial de navegación y ubicación hasta métodos de pago e incluso tus contactos del móvil.
La popularidad de Chrome tiene un precio, y es que es el navegador que más datos almacena de tu dispositivo, desde información bancaria hasta los números telefónicos de tu agenda. Un informe de Surfshark advierte que esta práctica pone en riesgo la privacidad de millones de usuarios.
Y no hablamos de un actor secundario, sino del navegador más usado del planeta, presente por defecto en móviles Android y con más del 40 % de cuota global. Esa posición dominante lo convierte, al mismo tiempo, en la herramienta más práctica y en la más intrusiva.
El estudio publicado por la empresa de ciberseguridad, que ha analizado diez de los navegadores más populares, deja a Chrome en el primer puesto por su voracidad. Mientras la media del resto de apps ronda seis tipos de datos recopilados, Chrome llega a veinte: historial de búsqueda, ubicaciones aproximadas, identificadores, diagnósticos y hasta contenido generado por el usuario.
La diferencia es clara en un punto clave, en el cual es el único navegador que guarda información financiera —métodos de pago, cuentas bancarias, números de tarjetas— y que además accede a la lista de contactos del teléfono, lo cual es bastante inseguro para todos.
Chrome: el navegador más intrusivo del mercado
El contraste con otras opciones no puede ser mayor. TOR, diseñado desde el inicio para el anonimato, no recoge ningún dato, por otro lado, Brave se queda en lo mínimo imprescindible, como identificadores básicos y datos de uso.
Firefox y DuckDuckGo ocupan una posición intermedia, con un equilibrio entre privacidad y funcionalidad, por lo que, al final, la conclusión es evidente, si buscas privacidad real, Chrome es justo lo contrario.

Estas alternativas están pensadas para usuarios que priorizan el control de sus datos frente a la comodidad de usar un navegador integrado en el ecosistema de Google. No ofrecen la misma sincronización con Gmail, Maps o Drive, pero a cambio limitan el acceso de terceros a tu información.
El informe también aclara qué ocurre después con toda esa información, donde un 30 % de los navegadores analizados la utilizan con fines publicitarios de terceros. Dicho de otro modo, tus búsquedas pueden acabar vendidos a empresas que luego te mostrarán anuncios dirigidos.
¿Por qué se recopilan tantos datos?
Las grandes tecnológicas justifican esta recolección de datos en nombre de la personalización y la mejora del servicio del producto. Por ello, cuantos más datos tengan, más afinada será la experiencia, más cómodas las sugerencias, pero sobre todo, más precisos los anuncios.
Pero el precio de esa comodidad es elevado, puesto que automáticamente renuncias a la privacidad en favor de un sistema económico que convierte tu información en mercancía.
La gran pregunta es por qué no se puede poner un límite claro y la respuesta está en el modelo de negocio. Empresas como Google viven de la publicidad segmentada y su materia prima son tus datos, por lo que frenar esa recolección supondría cambiar por completo la forma en la que generan ingresos. El peligro es evidente, cuanto más entregas, más vulnerable te vuelves.
Filtraciones, usos indebidos o perfiles demasiado intrusivos son riesgos reales que acompañan a esta dinámica. Y con Chrome, según Surfshark, esos riesgos se disparan porque el volumen y la sensibilidad de la información que gestiona supera con creces a la de otros navegadores.

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Darse de altaEl dominio de Google Chrome
Chrome domina el mercado de los navegadores móviles, así como también en los ordenadores, y esa posición lo convierte en el que más información personal recopila.
Su integración con Gmail, Drive, Maps y el resto del ecosistema de Google refuerza aún más este control, ya que cada búsqueda, cada archivo consultado o cada localización visitada termina vinculada a tu cuenta.
Usar Chrome no significa solo ceder tu historial de navegación, sino que también implica exponer tu lista de contactos, tus datos financieros, así como buena parte de tus hábitos de consumo.
Con semejante caudal de información, Google puede perfilar de manera precisa tu vida digital, desde tus intereses hasta tus relaciones personales. El navegador más popular es, al mismo tiempo, el que más sacrifica tu privacidad.
El estudio de Surfshark afirma que, si eliges usar Chrome, no solo defines cómo navegas, sino cuánta información personal estás dispuesto a entregar sin darte cuenta.

