Una simple SIM puede secuestrar móviles, coches y hasta cargadores eléctricos: "Los ataques que hemos detectado son solo una pequeña muestra de lo que es posible"

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Un nuevo estudio ha demostrado el peligro de las tarjetas SIM, gracias a un estándar que lleva activo desde los años 80 y se sigue utilizando en los dispositivos modernos.
Aunque la tarjeta SIM pueda parecer un simple trozo de plástico que no implica ningún riesgo de seguridad, unos investigadores han demostrado que pueden ser pequeños ordenadores que sean perfectamente capaces de lanzar ataques peligrosos.
En esta investigación, titulada CATAnA: on the dangers of SIM-Originating AT commands y presentada durante la conferencia USENIX WOOT de este año, el equipo ha conseguido secuestrar desde móviles de última generación hasta infraestructuras críticas, como puntos de recarga de coches eléctricos.
"En lugar de almacenar exclusivamente secretos de autenticación, las SIM son también pequeños ordenadores que se comunican con el módem del dispositivo móvil", explican los investigadores en referencia a que la comunicación no es unidireccional.
Por ejemplo, mediante los conocidos como comandos proactivos, la tarjeta SIM puede tomar la iniciativa. Y aquí existe un peligro real al lanzar el comando RUN AT, que permite a la SIM enviar instrucciones directamente al procesador de comunicaciones del dispositivo en cuestión con el lenguaje AT.
Este protocolo nació en la década de los 80, pero continúa siendo el estándar que se utiliza para la configuración de los módems más modernos. "Nuestra investigación muestra que los comandos SIM AT representan un riesgo de seguridad significativo para los equipos móviles", advierten.
Para comprobar toda la superficie de ataque, el equipo ha desarrollado la herramienta CATANA, que permite interactuar de forma automatizada con la interfaz SIM AI, probando hasta 26 dispositivos diferentes –18 móviles y 8 módulos del IoT–. El resultado fue que 9 de estos aceptaron comandos directos de la SIM.
Ahora bien, muchos móviles modernos ya limitan esta funcionalidad, pero los dispositivos IoT son los que más preocupan al equipo por seguir estando expuestos: "La mayoría de módems IoT admiten comandos AT originados en la SIM, ofreciendo una superficie de ataque importante para tarjetas SIM hostiles".
De la misma forma, el estudio ejemplifica esto con diferentes módulos, como los cargadores de vehículos eléctricos, concretamente con una demostración con un cargador comercial Autel, logrando ejecutar código arbitrario en un ataque en 2 fases.
Y también con modelos concretos de móviles, como el Oppo Reno 14 F 5G, el cual lograron forzar para que se conectara exclusivamente a redes 2G, las cuales carecen de autenticación mutua y facilita ataques mediante estaciones base falsas, pudiendo espiar las comunicaciones.
Adicionalmente, la investigación muestra cómo con este tipo de ataque se puede conseguir que, desde una SIM maliciosa, el móvil se pueda apagar o desconectar el módem de forma permanente, hasta que se vuelva a reiniciar el dispositivo de forma manual.
Incluso en los módulos de la marca Quectel se ha descubierto una vulnerabilidad que posibilitaba que la SIM leyera archivos sensibles del sistema operativo Android y, posteriormente, realizara una exfiltración de estos datos a un servidor externo mediante SMTP.
"La falta de exploración de los ataques AT originados en la SIM constituye un importante punto ciego en nuestra comprensión del panorama de amenazas a la seguridad móvil", reconocen los investigadores.
No obstante, la duda es bastante clara: ¿cómo puede llegar una tarjeta SIM hostil al dispositivo en cuestión? El equipo lo ejemplifica con varios escenarios, como el acceso físico directo, la instalación de un adhesivo con un chip e incluso ataques en la cadena de suministro o ataques a los sistemas de administradores de las operadores de telefonía móvil.
De nuevo, los dispositivos IoT son los más perjudicados, ya que suelen estar cerrados y exponen varias interfaces para los atacantes, por lo que las tarjetas SIM maliciosas podrían ser el vector de entrada perfecto para los ciberdelincuentes.
Sea como sea, Qualcomm ya está trabajando para endurecer las configuraciones de esta interfaz por defecto, aunque el riesgo sigue presente en millones de dispositivos que no reciben actualizaciones continuas de firmware.
