El faro de Petrovsky no tendría nada de especial, si no fuera porque está en mitad del desierto

Faro Petrovsky
Durante más de un siglo el Faro Petrovsky estuvo en funcionamiento, pero el Mar Caspio tenía otros planesYakdm / Instagram /Theslim Live Journal 

Quizá te preguntes qué sentido tiene construir un faro en el desierto. Esta es la curiosa historia de Faro de Astracán.

Según el Diccionario de la lengua española de la RAE, un faro es una torre alta situada en la costa, provista de una luz en su parte superior, que sirve de señal nocturna para orientar a los navegantes. Quizá el diccionario debería actualizarse, porque el Faro de Petrovsky o Faro de Astracán, en Rusia, esta situado en pleno desierto.

No hay truco ni engaño. El Faro de Pretovsky es un verdadero faro para orientar a los barcos, como reza la definición de la RAE. Pero la costa más cercana está a 30 Kilómetros, ni siquiera se ve el mar desde lo alto de la torre.

Se trata de una historia curiosa que ha convertido al faro Petrovsky en un monumento nacional en Rusia, y en una atracción turística: el único faro del mundo sin agua a la vista.

La triste historia del Faro de Astracán

El zar Pedro el Grande ordenó, en 1741, la construcción de un faro en la región de Astracán. No estaba loco ni era un excéntrico: en aquella época, donde ahora está el desierto, había agua salada, un puerto e incluso varias islas: era una zona cubierta por el Mar Caspio.

El Faro de Astracán cumplió con su tarea de orientar a los barcos durante décadas. Pero estaba construido de madera, así que un incendio lo destruyó por completo en el siglo XIX. Volvió a levantarse en 1876, esta vez construido con cemento y ladrillos, tal como puedes ver en las fotos, y en el siguiente vídeo.

Por aquel entonces las aguas del Mar Caspio ya se estaban retirando, pero los barcos aún podían navegar, así que era necesario un faro.

Se usó unos años, hasta que el mar desapareció por completo alrededor de 1930. En el siguiente siglo ha retrocedido treinta kilómetros, y alrededor del faro solo queda la triste estepa desértica de Astracán, tal como se puede ver en el vídeo.

En los años 90 del pasado siglo se instaló una estación de radio, pero ya no funciona. Ahora está prácticamente abandonado, pese a ser monumento nacional. En el vídeo el viajero asciende hasta lo alto de la torre, desde donde no se divisa ningún indicio del Mar Caspio que hace un par de siglos inundaba el lugar.

Esta es la peculiar historia del Faro de Petrovsky, conocido también como Faro de Astracán. Es un monumento único en el mundo, pero también una imagen triste y melancólica. Cuando un faro pierde el mar, es solo una torre errante en mitad de la nada.