La NASA comparte una imagen de la "guardería estelar" que podría explicar cómo nació el propio Sol

Los astrónomos de la NASA se han mostrado entusiasmados con el aspecto de Lupus 3, lo cual también se conoce entre los especialistas con el nombre de "vivero estelar".
La NASA ha publicado recientemente una impresionante imagen del telescopio espacial Hubble que revela los secretos de lo que ellos mismos han calificado como una "guardería estelar". Concretamente, conocida con el nombre de Lupus 3, y situada a aproximadamente unos 500 años luz de la Tierra, dentro de la constelación del Escorpión.
Sin embargo, no ha sido lo espectacular de la imagen lo que más ha llamado la atención de los astrónomos de todo el mundo, y de los amantes de la ciencia en general. Como han reconocido los propios expertos, este hallazgo puede ser importante a la hora de determinar cómo nació el Sol, o incluso también los sistemas planetarios como el nuestro.
La NASA muestra una "guardería estelar"
Básicamente, lo que la NASA ha compartido no es otra cosa que Lupus 3, una nube molecular densa de gas y polvo donde se están formando estrellas. Estas regiones, llamadas coloquialmente "guarderías estelares", también se conocen como viveros de estrellas. Más que nada porque son los lugares donde el material interestelar se condensa bajo la gravedad hasta dar lugar a nuevas estrellas.
Dicho de otra forma, se trataría de una especie de incubadora de estrellas jóvenes, que aún no han iniciado la fusión nuclear completa. Además, también es significativa su ubicación: en la constelación del Escorpión, a unos 500 años luz de la Tierra. Es lejos, sí, pero tampoco tanto desde un punto de vista cósmico. De hecho, está relativamente cerca de planetas "potencialmente habitables".

El pasado del Sol
En cualquier caso, la cosa va más allá. La importancia de Lupus 3 radica en que sus estrellas recién nacidas son similares, en edad y características, a lo que pudo ser el Sol hace más de 4.500 millones de años. O dicho de otra forma, que la NASA cree que analizar estas nuevas estrellas ayuda a los astrónomos a recrear las condiciones de nacimiento de nuestro propio sistema solar.
Además, la fotografía publicada por la NASA ha dado mucho de qué hablar por su nivel de detalle sin precedentes. La imagen combina estrellas jóvenes T Tauri, todavía en sus primeras etapas de desarrollo (con menos de 10 millones de años de edad, vaya) y nubes de gas y polvo oscuro, donde la materia interestelar colapsa para formar nuevos soles.
Tal y como señalan en The Sun, las imágenes permiten estudiar la dinámica de la formación estelar. O sea, cómo el gas y el polvo interactúan, cómo se forman los discos protoplanetarios y cómo surgen estrellas con diferentes masas y tamaños. Todo un acontecimiento que ahora los avances tecnológicos en observación espacial permiten ver más de cerca.
Hay que tener en cuenta, igualmente, que el Sol se formó hace unos 4.600 millones de años, pero dentro de una nube molecular similar a Lupus 3. Aunque ese vivero estelar ya desapareció hace mucho, regiones como Lupus 3 son capaces de en cierta manera mostrar un modelo contemporáneo de cómo podría haber sido.
Los expertos de la NASA, de hecho, usarán recreaciones llevadas a cabo por ordenador para simular cómo el sol y todos los planetas que giran a su alrededor podrían haberse creado en su momento.
En conclusión, los astrónomos están fascinados por las guarderías espaciales, tanto por su aspecto como por lo que representan. Y al fin y al cabo pueden ayudar a desvelar en parte los orígenes del sistema solar. Porque aunque parezca que el Sol siempre ha estado y estará allí, nada más lejos de la realidad. Como todo, tuvo su comienzo y, como científicos han calculado, también su final.
