Si creías que cerrar los ojos te ayuda a escuchar, es justo lo contrario

Este estudio intenta averiguar hasta qué punto cerrar o abrir los ojos influye en la audición.
Este estudio intenta averiguar hasta qué punto cerrar o abrir los ojos influye en la audición.Yu Huang

Si, al afinar el oído, cierras instintivamente los ojos, lo estás haciendo mal. Para escuchar hay que mirar.

A veces, los estudios científicos van en contra de la pura lógica, las costumbres, e incluso el instinto humano. Es lo que ha pasado con una curiosa investigación china, que asegura que si cierras los ojos para escuchar, oyes peor que si los abres.

La lógica nos dice que, si estamos intentando escuchar un sonido y cerramos los ojos, nos concentramos más, ya que las imágenes visuales no distraen a nuestro cerebro.

Es lo que la mayoría hacemos, instintivamente, cuando intentamos oir algo: entrecerrar los ojos. Pero, según un estudio chino, parece que hay que hacer justo lo contrario: manteniendo los ojos abiertos, se escucha mejor. ¿Cómo es posible?

La vista influye en el oído

Investigadores de la Universidad Jiao Tong, en Shangái (China), han llevado a cabo este experimiento para determinar cómo la vista afecta al oído.

Utilizando 25 voluntarios de ambos sexos y diferentes edades, se les conectó electrodos en la cabeza para medir su actividad cerebral, mediante una electroencefalografía (EEG). Puedes verlo en la foto de apertura de la noticia.

Se les pidió que trataran de identificar cinco sonidos objetivo: el chapoteo de una pala de canoa, el redoble de un tambor, el canto de una alondra, el traqueteo de un tren y el tecleo de un teclado. Los sonidos estaban enmascarados con ruido de fondo a un volumen bastante alto, 70 decibelios.

Repitieron la prueba con los ojos cerrados, abiertos, mirando una pantalla en blanco, una foto, y un vídeo. En estos dos últimos casos, estaban relacionados con el sonido. Por ejemplo, un vídeo sin audio de una regata de piraguas para el sonido de la canoa.

Los resultados dejaron sin palabras a los investigadores. Tomando como referencia su nivel de audición, cuando los participantes cerraban los ojos el sonido debía ser, de media, 1,32 decibelios más alto para detectarlo, en comparación con el nivel de referencia. Por el contrario, mientras observaban una imagen fija relacionada con el sonido, las personas podían oírlo cuando era 1,6 decibelios más bajo. Ver un vídeo relacionado permitía oírlo a un volumen 2,98 decibelios más bajo que en condiciones de referencia.

El experimento concluye que, con los ojos abiertos, se escucha un sonido mejor que con los ojos cerrados. Y estos expertos no tienen ni idea de por qué.

“Descubrimos que la concentración interna que se produce al cerrar los ojos, en realidad, resulta contraproducente en este contexto, ya que provoca un exceso de filtrado, mientras que la participación visual ayuda a anclar el sistema auditivo al mundo exterior”, explica uno de los autores del estudio, Yu Huang.

Es solo un experimento, y no se pueden sacar conclusiones definitivas. Van a ampliar la investigación con otras pruebas. Por ejemplo, intentando escuchar el sonido de un tambor mientras se contempla la foto de un pájaro. Pero, mientras tanto, si quieres escuchar algo, no cierres los ojos, ábrelos: oirás mejor.

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