El superordenador Fugaku crea el mayor cerebro virtual del mundo: puede hacer 400 cuatrillones de cálculos por segundo y tiene casi 10 millones de neuronas

Fugaku ha demostrado que ya no se trata de imaginación o sueño a futuro. Ya se puede crear digitalmente un cerebro y sus conexiones y verlo funcionar como si estuviera vivo.
Este año va de superordenadores y de sus grandes evoluciones. Países de todo el mundo se ha puesto las pilas para que estos sistemas se acerquen un poco más a todas esas promesas que llevan años en el aire.
En España contamos con proyectos como MareNostrum 5 en Barcelona, Caléndula en León o el nuevo superordenador cuántico de San Sebastián, que está consiguiendo poner a nuestro país en lo más alto den ranking de supercomputación.
Ahora se ha podido conocer que un superordenador japonés ha logrado algo que hasta hace poco era impensable: recrear, con un nivel de detalle nunca visto, la corteza cerebral completa de un ratón dentro de un ordenador.
Detrás de este hito está Fugaku, una de las máquinas más potentes del mundo, capaz de realizar 400 cuatrillones de cálculos por segundo.

Como era de esperar, este se acaba de colocar en lo más alto gracias a conseguir simular el mayor cerebro virtual creado hasta ahora.
Hablamos de casi 10 millones de neuronas y más de 26.000 millones de sinapsis perfectamente conectadas entre sí, formando la corteza cerebral de un ratón, una estructura vital para funciones como la percepción, el movimiento o la toma de decisiones.
Además, Fugaku está formado por 158.976 nodos, como si fueran 160.000 ordenadores pequeños trabajando juntos a la vez, lo que ha permitido llevar a cabo esta simulación.
Un cerebro virtual como nunca antes se había visto
Esta maravilla es fruto de una colaboración internacional liderada por el Allen Institute de Estados Unidos y la Universidad de Electrocomunicaciones de Japón, que han convertido más de una década de datos reales en un modelo digital que se comporta como un cerebro auténtico.
Para construirlo, se utilizaron bases de datos como Allen Cell Types Database y el Atlas de Conectividad del Ratón, donde se recopilan características físicas, eléctricas y químicas reales de neuronas.
Después, todo ese conocimiento se tradujo a ecuaciones matemáticas mediante una herramienta llamada Brain Modeling Toolkit, y finalmente el simulador neuronal Neulite convirtió esas ecuaciones en neuronas digitales capaces de comunicarse, activarse y reaccionar igual que las que nosotros tenemos.
La magia detrás de todo esto, aparte de demostrar el increíble poder de la supercomputación, es que han creado una especie de laboratorio perfecto dentro de un ordenador. Tener tan específicamente diseñado cómo funciona el cerebro humano abre la puerta al estudio de todo tipo de enfermedades.
Pueden estudiar cómo se activa una crisis epiléptica, cómo se propaga una enfermedad o incluso entender determinados aspectos de enfermedades tan complejas como el Alzheimer o el Parkinson. Ahora es posible ver cómo un fallo inicial en una neurona puede desencadenar daños en cadena.
Por supuesto, después de haber conseguido recrear la corteza con precisión casi mágica, el siguiente objetivo es simular el cerebro completo de un ratón. Y si eso se consigue, el paso lógico será intentar una simulación parcial del cerebro humano.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.
