Adiós a volver a casa con los vinilos sin estrenar: he probado la Audio-Technica Sound Burger y ya no viajo sin ella

Audio-Technica ha creado un giradiscos portátil que se viene conmigo a todas partes. Puedes escuchar música con auriculares o por Bluetooth.
Audio-Technica AT-SB727 Sound Burger
Nota93

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El AT-SB727 de Audio-Technica es un reproductor de vinilos portátil, que se puede conectar con auriculares y altavoces vía Bluetooth y también por cable.
Valoración
Nota 90
Audio-Technica es una marca que se preocupa por sacar productos exclusivos y aquí se ha pasado el juego, con un reproductor portátil que pesa poco, ocupa menos y se puede conectar a tus dispositivos de escucha como quieras, por cable o Bluetooth. Dejarás de comprar discos sin saber si están en buenas condiciones si lo llevas de viaje contigo. Este reproductor responderá a todas tus dudas.
Lo mejor
Es portátil y tiene un aspecto vintage
Incluye adaptador para reproducir discos de 7"
Se puede comprar con una caja para llevarlo
Lo peor
- Reproductor abierto = pelusas y polvo
- La aguja no vuelve a su lugar cuando termina el disco
- Empiezas las canciones a ojo
Audio-Technica ha sabido combinar en un solo producto la idea de innovación con el gusto por lo clásico. Hablo del reproductor de vinilos portátil Audio-Technica Sound Burger (el nombre oficial es AT-SB727), que te permite disfrutar de la música en formato físico de la manera más futurista posible. Desde que lo he probado, no viajo sin él.
Tengo amigos audiófilos que no quieren ni oír hablar de los tocadiscos de maletín, esos que quedan muy monos en el salón de tu casa, pero que cogen más polvo que la parte de arriba de cualquier armario. Los vinilos sufren con partículas ajenas y es lógico que muchos opten por tocadiscos con su tapadera incluida.
Reconozco que formo parte de ese grupo de gente que se escandaliza cuando ve un reproductor de ese tipo porque, por solo un poco más, puedes tener un tocadiscos en condiciones, que permita que tus discos tengan la vida que se merecen.
Por eso, cuando supe de la existencia de la Sound Burger de Audio-Technica, que deja todo el vinilo al descubierto durante su reproducción, tuve mis reticencias. Pero la casualidad quiso que me topara con ella en varias de las tiendas de discos que visité en mi viaje a Nueva York y es ahí cuando entendí que lo necesitaba en mi maleta.
¿Merece la pena comprar el AT-SB727, más conocido como Audio-Technica Soundburger?
Creo que es el primer producto con el que respondo con un rotundo sí a esta pregunta. Suelo ser bastante escéptica con las afrimaciones contundentes, pero este es probablemente uno de los dispositivos más extraños, divertidos y útiles que haya probado hasta la fecha.
Eso sí, la respuesta tiene matices. Debes comprarlo como dispositivo adicional, siempre que ya tengas otro tocadiscos más profesional, es decir, que se pueda colocar sobre una mesa, que tenga su tapa y que se pueda conectar a unos altavoces, ya sea por cable (que es lo recomendable) o por Bluetooth.
Aunque me parece un equipo muy innovador, nunca lo usaría como reproductor de vinilos principal, porque con él los discos cogen muchísima pelusa y, en definitiva, todo lo que ganas en portabilidad, lo pierdes en vida útil de tus discos. ¡La decisión es tuya!
Características del AT-SB727
| Audio-Technica AT-SB727 Sound Burger | |
|---|---|
| Características | Giradiscos portátil de aluminio con tracción por correa Plato de aluminio con sistema de amortiguación Servomotor CC |
| Velocidad de reproducción | 33 y 45 rpm |
| Batería | Batería de iones de litio de 3,6 VCC 12 horas de autonomía |
| Dimensiones y peso | 100 mm × 290 mm × 70 mm Aprox. 900 g |
| Conectividad | Bluetooth 5.2 (compatible con perfiles A2DP y AVRCP) Puerto USB-C |
| Extras | Cable de audio RCA (3,5 mm macho a RCA dual macho) Adaptador para 45 rpm |
| Precio | 229 euros |
Diseño: retro, compacto y de vuelta a los años 80
Antes de escribir esta review hice una prueba con conocidos y allegados, compartiendo un vídeo de cómo funcionaba y sin añadir ningún comentario de qué era. Lo hice, además, con un vinilo de 12 pulgadas, más grande y más llamativo, por tanto, que con uno de 7 pulgadas.
Al poco de compartir la historia, recibí algún que otro ¡cómo mola!, pero, sobre todo, más de un ¿eso qué es? Reconozco que esta segunda reacción era justo la que esperaba, porque (¡al fin!) he podido probar un producto completamente diferente, original e innovador. Para que luego digan que no se puede combinar la vanguardia con lo vintage.
Eso justo es lo que logra el Sound Burger de Audio-Technica, ya que mantiene la estética del clásico de los años 80, pero introduce la novedad de poder utilizarlo con Bluetooth en auriculares. Es una buena noticia para los que lo prefieran, aunque me quedo con el método tradicional.

Eso sí, si decides enchufar tus auriculares con conector de 3,5 mm, lo mejor es que tengan su propio sistema para regular el sonido, debido a que el reproductor no cuenta con una rueda o botones para hacerlo. Quizá Audio-Technica debería tenerlo en cuenta para las próximas versiones de esta hamburguesa.
Un detalle a tener en cuenta de este reproductor —y que, por cierto, suma un nuevo atractivo a su lista de virtudes— es que incorpora un adaptador para discos de 7", los de menor tamaño, que es de silicona, viene en color negro y tiene su propio compartimento dentro del mismo giradiscos.
Esto significa que puedes despreocuparte de dónde guardarlo (aunque también cabe en su estuche de transporte, como veremos más adelante) y que, además, cumple su función para sujetar el brazo fonocaptor, ya que dispone de un par de hendiduras para incrustarlo.
En caso de que prefieras utilizar tu propio adaptador de 45 rpm, también puedes colocarlo en el mismo lugar porque todos tienen el mismo tamaño aunque, en ese caso, es posible que el brazo se quede suelto.

Lo que no es susceptible de ello, en cambio, es su tapadera, que combina una parte opaca con otra transparente, para que puedas deleitarte con la galleta de tus discos favoritos.
Te recomiendo en ese caso escuchar el De Stijl de The White Stripes o Paranoid, de Black Sabbath, que vienen con unas etiquetas muy psicodélicas en una de sus caras. Blanco y rojo en el caso del primero, negro y blanco en el caso del segundo. No aparecen en estas fotos, pero son un espectáculo para tus ojos, prometido.
Otro punto a tener en cuenta en relación a la seguridad es que la parte superior del giradiscos viene con una pestaña que asegura que no se mueva el adaptador y, en consecuencia, que el vinilo no se mueva de su sitio, lo que asegura que se escuche como debe y que, además, no se raye si se desliza la aguja.

Este, por otra parte, dispone de un mecanismo de seguridad que tiene un tope para que lo abras al máximo y puedas colocar el vinilo en plato. No importa que sea uno de 7 pulgadas que uno de 12: en cualquiera de los casos, no roza con él.
Y sé que sería mucho pedir, porque el giradiscos ya está lo suficiente equipado como para ser portátil —es un gran detalle que disponga de un botón que te permite cambiar la velocidad de reproducción, de 33 rpm a 45 rpm—, pero propondría algo más para la aguja.
Por ejemplo, que se le añada algún mecanismo o medida que te permita colocarla justo al inicio de cada disco. Puede que me haya acostumbrado a esta gran ventaja de mi tocadiscos automático AT-LP60X, que con solo darle al botón de Start empieza a reproducir la canción desde el principio.
A esto se suma que, una vez terminada la cara del vinilo, la aguja no vuelve a su sitio y se quede dando vueltas hasta que le des al botón de Stop.
Tiene (casi) todo lo que necesitas en menos de 1 kg

Si te enamora su formato, que se puede escoger en tres colores (blanco, negro y amarillo), es muy probable que también te cuadre esta Sound Burger a nivel de conectividad, porque es comodísima y, además, todo viene incluido en la caja del producto.
Hablo de su cable USB para la carga, con USB tipo A y USB tipo C, que es el que va enchufado en el propio dispositivo, en la parte trasera, donde también dispone de una correa para su transporte.
Lamentablemente, como sucede con el resto de productos tecnológicos, no viene con cargador, pero que sea compatible con este formato de carga te permite conectarlo al que utilizas con el móvil.

Y hablando de carga, es imposible no referirse a su batería, porque es bastante amplia para lo que que vayas a necesitar, ya que ofrece 12 horas de reproducción. A no ser que te encante la música experimental (véase un Pink Floyd) o te de por engancharte a un tema instrumental que no tiene fin, no vas a tener problemas para escuchar un par de discos diarios a la semana.
La pena es que es posible que se te acabe el chollo en cualquier momento, porque no dispone de un indicador de batería, para que eches mano de un enchufe cuando le quede poco para seguir escuchando tus discos. De todos modos, esa es la gracia de lo pseudoanalógico, ¿no?
Un estuche de 10 porque "toda hamburguesa necesita su caja"

Cualquiera que sienta pasión por el amplio universo del vinilo (y cada vez más caro, dicho sea de paso), sabrá que cualquier reproductor de música se puede combinar con infinidad de complementos de limpieza y mantenimiento de los discos.
Sobre accesorios no hay nada escrito y, en este caso, tenemos de todo: desde cápsulas y agujas de recambio hasta soportes para cubiertas de vinilos o kits de limpieza, con cepillos y sprays para disolver las huellas dactilares.
Una vez entras en ese mundo lo quieres todo para mimar tus discos y está claro que este giradiscos se puede acompañar de cualquiera de estas opciones, pero lo ideal es que te hagas con su correspondiente estuche. El de este giradiscos se vende aparte y tiene un precio de 39 euros.

Si la intención del producto es favorecer la portabilidad de la música en formato físico, lo suyo es hacerlo en el AT-SBC1, que tiene un estuche inspirado en las hamburguesas para llevar y está fabricado con un plástico muy resistente en color blanco y con las letras de Sound Burger en verde.
También incorpora una suerte de asa, para transportarlo como si fuera un maletín, librando también de arañazos y polvo al tocadiscos. Lo mejor es que, al contrario que otros complementos para proteger los productos tecnológicos, que se ajustan a la forma de éstos, la caja de esta hamburguesa tiene un compartimiento personalizable.
Esto quiere decir que en la parte superior se pueden guardar los cables de carga, los auriculares o, incluso, una pequeña power bank para ir cargando el tocadiscos sin necesidad de estar cerca de una toma de corriente. En serio, no se le puede pedir más a este producto.


