La próxima gran actualización de tu reloj inteligente no será un nuevo sensor: será la energía solar

La duración de la batería sigue siendo un reto para smartwatches como los de Apple y Samsung. Usar energía solar podría ser la clave para solucionar todos los problemas.
¿Buscando un nuevo smartwatch? Probablemente, quieras invertir en uno de gama alta o tal vez ya lo tengas contigo y lo llevas a todas partes para contar pasos o vincular apps como WhatsApp. Integran muchas funciones útiles cuando no es posible usar móvil y para entrenar en el gimnasio o hacer deporte al aire libre, pero hay un pequeño problema que tienen todos en común.
No importa si es un Galaxy Watch, Apple Watch o Amazfit, la mayoría de los dispositivos Suelen tener una batería de corta duración, lo cual hace que deban ser cargados a diario cuando se usan con frecuencia. Es entendible porque no son tan grandes como lo pueden llegar a ser los smartphones para incorporar un componente con mayor capacidad, pero he aquí justamente la solución.
A pesar de que la dimensión estos aparatos electrónicos sea bastante reducida y se convierten un desafío para los fabricantes, el siguiente paso de esta tecnología podría basarse en uno de los avances anteriormente logrados en Suiza en los relojes tradicionales.
La energía solar sería la clave, pues contar con un mini panel solar, como se hace en los powerbanks y otros dispositivos, sería lo más adecuado para que la batería se autorrecargue sin depender tanto de una fuente eléctrica directa. Aunque no es algo tan novedoso, implementarlo en sistemas inteligentes, es un reto, pero Garmin y Suuno han decidido dar los primeros pasos.
Garmin y Suunto ya ofrecen relojes deportivos con carga solar

Tal y como se ha mencionado previamente, La carga solar en relojes inteligentes no es algo completamente nuevo. Más específicamente en 1972, se lanzó el primer reloj de pulsera con este tipo de tecnología, llamado Synchronar 2100 y desarrollado por el ingeniero estadounidense Roger W. Riehl.
Esta novedosa característica fue mencionando como el tiempo y en 1976, el Citizen Crystron Solar Cell logró posicionarse como un dispositivo comercial al ser de cuarzo analógico. A medida que han pasado los años, varias compañías se han unido a este movimiento porque es una cualidad de ventaja para modelos con pantallas digitales.
Por ejemplo, marcas como TAG Heuer y Cartier también han estado integrando mini paneles solares “invisibles” debajo de pantallas o alrededor del indicador de hora como un método efectivo para alargar la autonomía de la batería. Sin embargo, suelen ser relojes tradicionales o dedicados únicamente a acciones deportivas.
Algunas de las empresas que se están acercando al gran sueño de obtener energía solar en smartwatches completos. Relojes como el Garmin Instinct Solar, duran hasta 54 días encendido y el Sunno Vertical alrededor de 60 días, pero como se ha explicado, no cuentan con la misma capacidad que un Galaxy Watch o Apple Watch.
Las funcionalidades se centran en otorgar pantallas que muestran estadísticas deportivas, con una interfaz muy básica y con pantalla de memoria en píxeles (MIP). Son eficientes, pero no se comparan de ninguna manera con las pantallas AMOLED y los sistemas operativos watchOS de Apple, Wear OS de Google o HarmonyOS de Huawei.
Aquí es donde está el gran reto de las compañías, lograr adaptar esa energía solar a estos sistemas y componentes, ya que sería lo más indicado para que se disminuya la frecuencia de carga que tanto fastidia a los usuarios.
Ya se han dado los primeros pasos y, probablemente, cuando llegue la tecnología un punto más avanzado y sea estable, finalmente podrían verse relojes inteligentes solares que tengan una gran demanda en el mercado.
¿Por qué todavía las marcas famosas no han usado energía solar para los smartwatches?

Para usar la carga solar todavía sigue siendo necesario sacrificar varias funcionalidades y eso es lo que limita a las marcas reconocidas que ofrecen modelos avanzados a sumarse a esa ola. Tendrían que reducir la capacidad, impidiendo que se puedan usar aplicaciones fundamentales y otras características a las que los usuarios ya están acostumbrados, vamos, que sería un retroceso.
Actualmente, podrían hacerlo, pero creando una serie aparte, pero el riesgo es el precio también, ya que solo por el Garmin Instinct Solar se requiere de 300 euros y Suuno Vertical a 699 euros. Claro, por todo lo que ofrecen en cuanto a temas deportivos, como resistencia, durabilidad, autonomía y características, es lo que valen.
No obstante, un usuario promedio es posible que prefiera otras opciones más completas por menos precio, como el Galaxy Watch7 de 349 euros o el Xiaomi Watch 2 de 130 euros. Este es uno de los factores que definitivamente influyen en el mercado y confirman que todavía falta esperar un poco más para ver a personas interesadas en la nueva tecnología solar.