Este reloj sabe que estoy pasando por una mala racha y me lo recuerda con la función Body Battery

Computer Hoy

El Garmin Venu X1 sabe cuál es el mejor momento para hacer ejercicio por factores como el sueño y el estrés. Me ha delatado en días de mucho movimiento.

Reconozco que siempre que pruebo un smartwatch para un análisis, aprovecho para cambiar mi estilo de vida, aunque sea solo de forma momentánea, ya que este tipo de dispositivos te obligan a ponerte ropa deportiva para conocer todo son capaces de ofrecer. Esto también me ha pasado con el Garmin Venu X1, pero de otra manera.

Llevo semanas muy sedentarias. Será el calor, serán las prisas por dejar todo listo antes de coger la maleta y marcharme de vacaciones o, simplemente, que no es mi momento para calzarme las zapatillas y salir a correr. Y eso es algo que el último reloj que he probado me ha echado en cara, aunque no lo critico.

Como tantos otros, el principal atractivo del último lanzamiento de Garmin es, precisamente, que puede medir todo lo que tú mismo no puedes calcular: desde los pasos que das y las calorías que pierdes hasta las horas que has estado dormido, la calidad del sueño y cómo esto puede repercutir en tu día a día.

Esto último tiene todo el sentido del mundo cuando te planteas madrugar para salir a caminar cualquier mañana o un reto a largo plazo y, en el caso del Venu X1, se presenta con la característica Body Battery, traducido como batería del cuerpo. Sin duda, el nombre de la función ya anticipa cuál es su finalidad.

Body Battery te dice cuándo deberías salir a correr

Body Battery, presente en los relojes Garmin, está diseñada para ayudar a los deportistas a controlar sus reservas de energía a lo largo del día y sirve como monitor de energía para conocer la predisposición que tenemos para hacer ejercicio en base a una serie de valores.

Para funcionar, el dispositivo analiza las combinaciones de frecuencia cardíaca, la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) y datos de movimiento mientras se lleva puesto el dispositivo. En todo ello repercute el estrés, el descanso y la potencia restauradora del sueño, lo que quiere decir que, a mayor nivel de estrés, 

Durante mis pruebas, el reloj me ha animado a salir a correr, sobre todo, los sábados por la mañana. Tras una semana de trabajo intensa, los viernes suelo meterme en la cama poco después de medianoche, de modo que, al despertarme entre siete y ocho horas después, el dispositivo considera que he descansado lo suficiente para ponerme en marcha.

Por eso, me he levantado con valores que rondan los 97 y 98 puntos sobre 100, momento en el que el Venu X1 me ha recordado que un poco de deporte cuando aún no hace demasiado calor nunca viene mal. Curiosamente, pasada una hora de mi amanecer, cuando el dispositivo ha notado que he desestimado la oportunidad de sumar pasos, ha empezado a descender.

También lo ha hecho en momentos puntuales del día. Por ejemplo, a media mañana, después de pasar un rato jugando con mis sobrinos, como se suele decir, se me han descargado las pilas, aunque no necesariamente por el ejercicio físico que he hecho. También por el emocional: pasárselo bien cansa tanto como no hacerlo.

Y es que, como se suele decir, los niveles de estrés no solo están en el cuerpo, sino también en la mente. Por eso, la batería de mi cuerpo ha ido consumiendo puntos en momentos puntuales del día, en situaciones que, aparentemente, no tendrían que afectar a mi energía... o no tanto.

Así, he visto cómo ha ido decreciendo por momentos durante la media hora de tráfico que pillé al salir de Madrid para pasar el festivo fuera, así como por la tarde, cuando me dio por ver una película de miedo que me tuvo tensa durante hora y media.

Siestas para volver a tener ganas, siempre que sean cortas

Aunque la mayoría de las veces el smartwatch me ha enviado una notificación al móvil para decirme que he tenido un día estresante, ha habido días en los que parece haberlo olvidado... o no. Esos días han sido, precisamente, cuando he tenido la oportunidad de echarme la siesta. Y, claro, hay siestas y siestones. Estos últimos, curiosamente, no le encantan al Venu X1.

Vaya por delante que nunca sabes cómo te va a caer una siesta, pero sí que puedes calcularlo según el tiempo que piensas dormir. Si es más de media hora, con mucha probabilidad, será un error y esta funcionalidad ha acertado de lleno en eso. Así, cuando he dormido alrededor de 50 minutos o una hora de siesta, los valores, incluso, han decrecido.

En cambio, cuando la siesta ha sido de entre 20 y 30 minutos, la función Body Battery no solo se ha mantenido, casi sin inmutarse, sino que se ha sumado algunos puntos. En mi caso, ha pasado de 47 a 52 puntos, más o menos. De esta manera, el reloj ha determinado que me he relajado, he tenido un sueño reparador y vuelvo a tener un poco más de ganas de ponerme en marcha.

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Noelia Murillo

Redactora

Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.