Tengo un iPod nano de hace 15 años en casa y quiero recuperarlo: por qué deberías sacarlo ya del cajón

El iPod nano de quinta generación fue uno de los mejores productos de Apple y, 15 años después, sigue siendo una gran opción para escuchar música.
Apple ha logrado a lo largo de su historia lanzar productos que han cambiado por completo el futuro de la industria tecnológica, algo que ocurrió precisamente con el iPod nano de quinta generación, presentado en el año 2009.
Por aquel entonces, hace ya 15 años, los dispositivos de música digital comenzaron a ponerse de moda y, como buen adolescente, decidí pedir por mi cumpleaños un iPod nano de este tipo, con almacenamiento de 16 gigabytes, el máximo disponible.
Fue tal la inversión que mi familia tuvo que realizar que aún recuerdo el precio exacto de la tienda que lo vendía, concretamente 169 euros, que no era poca cosa en aquel entonces.
Spotify se había fundado solo 3 años antes del lanzamiento de este iPod, con lo cual aún no era una plataforma que se utilizara con frecuencia, así que poder llevar hasta 4.000 canciones en formato AAC a 128 Kb por segundo ya era casi un privilegio.
Sin obviar que Apple se lució no solo en el diseño tan colorido y práctico, sino también a nivel de especificaciones, incluyendo la primera cámara de vídeo en un dispositivo de este tipo.
Aunque no era la panacea, permitía la grabación de vídeo VGA H.264 con una resolución de 640 x 480 píxeles, incluyendo también diferentes efectos en tiempo real, así como un altavoz para escuchar música sin auriculares.
Y, por si fuera poco, también la caja llegaba con unos auriculares con cable, los que permitían controlar directamente la reproducción desde sus propios botones, para no tener que andar con el iPod por la calle.
En definitiva, era ya en su tiempo una maravilla tecnológica que, desafortunadamente, perdió la competición con la siguiente generación, con un iPod cuadrado que dejó este diseño como un recuerdo más bien nostálgico.
Hace mucho tiempo que no uso este iPod nano de quinta generación y he decidido darle una nueva vida para volver al tiempo en el que estar conectado para escuchar música no era la opción principal.
Su diseño minimalista, el talón de Aquiles de este iPod nano
Antes de tocar nada en el dispositivo, lo mejor es vigilar cómo se comporta la batería, ya que incluye una de litio que, en caso de que esté dañada, podría hincharse y provocar una situación que puede ponerte en peligro.
Apple optó para el diseño de este iPod nano de quinta generación por el minimalismo más extremo, con lo cual no verás tornillos y otros elementos para desmontar las piezas, ya que está ensamblado a presión y con pegamento.
Esto se traduce en que cualquier fallo tendrá como consecuencia que ya no puedas volver a utilizarlo, al menos si no cuentas con una máquina capaz de ensamblar de nuevo el dispositivo más las piezas nuevas, algo ya extremadamente improbable.

Y es bastante probable que aquí encuentres un punto de no retorno. Este iPod nano llega con un cable de carga de 30 pines, un modelo que Apple ya no vende y que, por supuesto, necesitarás si quieres darle una segunda vida.
En mi caso concreto, he probado a enchufarlo directamente a la corriente, aunque ha aparecido un sonido intermitente, muy parecido a un pitido, el conocido como coil whine –silbido de bobina–, presente en algunos componentes electrónicos.
Para prevenir que la batería sufriera desperfectos, he optado por conectarlo mediante USB al ordenador; a partir de aquí, todo ha funcionado con normalidad, aunque pueden aparecer varios fallos.
El software, la gran odisea para usar un dispositivo de hace 15 años
Si eres usuario de Mac, no deberías tener ningún problema, ya que al conectar el iPod te aparecerá en la interfaz, tal y como se conectaba hace más de una década; sin embargo, en Windows cambia ligeramente.
Hay que celebrar que Apple continúe manteniendo iTunes, la aplicación histórica que ha servido para pasar música a este dispositivo, aunque en el sistema operativo de Microsoft no funciona siempre lo bien que debería.
Por desgracia, Windows no ha reconocido el iPod al principio, algo totalmente lógico si entendemos que el cable de carga usa 28 de los 30 pines para la carga; los demás, son para transferencia de archivos, música, etc.

Aquí hau 2 alternativas si quieres revivir tu iPod y que tu PC lo reconozca para tener música a nivel local.
La primera, acceder al Disk Mode siguiendo estos pasos: mantén pulsados el botón de Menú y el botón central hasta que aparezca la manzana; cuando aparezca, suelta estos botones y mantén el botón central y el de play y pausa.
Aparecerá una pantalla en la que verás Disk Mode; solo conéctalo al PC y debería reconocerlo ya. Puedes revisar si tienes el controlador de Apple desde Administrador de dispositivos, Controladores de bus serie universal (USB) y actualizar con el botón derecho el que mencione a Apple.
Si incluso con todo esto el sistema continúa sin reconocer el iPod, lo mejor es que optes por alternativas de código abierto, como Rockbox; es algo más avanzada, pero podrás volver a usarlo y hasta jugar una partida del DOOM original si te apetece.
De momento, gracias a la Apple de hace 15 años he vuelto a descubrir la música sin distracciones, algo que en la sociedad hiperconectada actual parece una odisea.
