Teresa Acha-Orbea, CEO de la española SPC: "El stock de memoria RAM se nos va a acabar y tendremos que subir los precios"

Teresa Acha-Orbea, CEO de SPC
Teresa Acha-Orbea, CEO de SPCSPC

La responsable de SPC, última marca española de smartphones, habla sobre la escasez de RAM global y no descarta subidas de precios cuando tenga que hacer nuevos pedidos.

La escasez de memorias RAM a causa de la inteligencia artificial es el gran elefante en la habitación en el mercado de la tecnología en estos momentos, porque las marcas siguen funcionando como siempre, pero todos saben que está ahí y que sus consecuencias pueden ser enormes.

Recientemente, cada vez más fabricantes de electrónica han comenzado a admitir que no podrán mantener los precios de prolongarse esta situación, como le pasó a Carl Pei, CEO de Nothing, y ahora es la única marca española de móviles la que se ha manifestado también en este sentido.

Teresa Acha-Orbea, CEO de la compañía alavesa SPC, ha hablado en una entrevista con Computer Hoy en el contexto del MWC 2026 de Barcelona sobre la situación actual a la que se enfrenta la industria tecnológica. 

Lejos del discurso triunfalista de otras marcas que niegan que la situación represente grandes consecuencias para sus negocios, la directiva española ha pintado un panorama mucho más realista y lógico del problema de las memorias RAM.

Subida de precios, la única solución

"Que la memoria estaba subiendo lo sabemos desde hace tiempo, y nosotros anticipamos compras, producciones y cierto stock de memoria, pero se nos va a acabar", advierte la CEO de SPC. 

Y las primeras consecuencias ya están llegando.

"Ya hemos empezado a parar todas las acciones promocionales. Y cuando entre mercancía muchísimo más cara, tendremos que subir los precios", reconoce Acha-Orbea, en la misma línea de lo manifestado también por el CEO de Nothing, una opinión que muchos en la industria aseguran off the record, pero pocos verbalizan.

Lo hace desde el punto de vista de una marca histórica de 39 años que empezó su recorrido con los teléfonos fijos y que hoy fabrica múltiples categorías, con smartphones (normales y para personas mayores), dumbphones, tablets, relojes y todo tipo de accesorios para público general, niños y mayores.

De todos los dispositivos electrónicos, los que más papeletas tienen para resultar muy afectados por esta situación son los de menor precio y, por tanto, márgenes de beneficio más reducidos.

"Esto va a hacer que los dispositivos de primer precio sufran bastante", asegura Acha-Orbea, que cita ejemplos de dispositivos como tabletas que de un día para otro han pasado de vender por 99 euros a 159, pese a ser el mismo producto, lo que ya no permite las rebajas de otra época en Black Friday, por ejemplo.

Esto supondrá, previsiblemente, un efecto muy negativo en cuanto a volumen de ventas generales, como recogen los principales analistas, que anticipan una caída en ventas de entre el 12 y el 15% con respecto a 2025, lo que de confirmarse sería el mayor descenso anual de la historia. 

"Las marcas asiáticas saben que en 2026 no van a producir tanto y el resto de empresas están primando la rentabilidad. Creo que es el momento de que pare la guerra de precios constante que vive la tecnología, y que se estabilice la necesidad de que todas las cadenas de valor del sector tengan resultados", recalca la CEO de SPC.

Cuando comenzó a alertarse de que los fabricantes de memorias RAM no tenían suficiente capacidad de producción para la industria de la inteligencia artificial y seguir proporcionando componentes a las marcas de tecnología, todo el mundo pensó primero en los ordenadores, pero la realidad es que de esto no está nadie a salvo.

"Los relojes Bluetooth también tienen subidas de costes, al igual que los teléfonos feature phone más básicos, que también tienen una pequeña memoria", señala Acha-Orbea.

La guerra de Irán se suma a la tormenta perfecta

Desde que estalló la guerra de Irán con Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, no son demasiadas las marcas del sector de la tecnología que se hayan referido sobre los posibles efectos del conflicto, ya que casi todo el foco se ha centrado en el precio de la energía y los combustibles.

No obstante, desde SPC se han referido a un aspecto que muchos pueden haber pasado por alto: las dificultades logísticas, dado que el cierre de los espacios aéreos en algunas zonas de Oriente Medio puede complicar aún más el ya de por sí complicado panorama de las marcas de electrónica.

"Durante unas semanas, [a causa de la guerra de Irán], no va a haber transporte aéreo y eso afecta a toda la tecnología cara, que se transporta en avión y no en barco", afirma la ejecutiva. La conversación tuvo lugar el 3 de marzo, antes de que comenzase el bloqueo del estrecho de Ormuz, que también ha paralizado parte del transporte marítimo mundial.

La escasez podría alargarse menos de lo que temen muchos

Hacer predicciones en un momento tan convulso como el actual no es sencillo y es muy proclive al error, pero la CEO de SPC se ha atrevido a hablar sobre cuándo puede volver la normalidad a la industria de la electrónica de consumo.

Algunas voces temen que la escasez de memoria sea un problema al menos durante los próximos 2 años y que no empezará a remontar hasta el 2028, ya que montar una línea de producción de VRAM es un proceso largo que no se hace de un día para otro, como pasó con los semiconductores en la pandemia de COVID-19 y puede tardar años.

"Este 2026 van a seguir subiendo [los precios]. Vamos a ver un año convulso, pero creo que si se abren nuevas líneas de producción en China y si la IA avanza para necesitar menos memoria para poder funcionar, los precios volverán a bajar", apostilla.

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Roberto Corrales

Redactor

Roberto Corrales escribe sobre actualidad tecnológica, prueba dispositivos de todo tipo y escribe reportajes.