¿Tienes un ordenador de más de 10 años? No lo tires, así puedes volver a tenerlo al 100%

Si tarda mucho en arrancar o en cargar aplicaciones, aún no tires tu ordenador a la basura, ya que puedes utilizarlo de muchas formas como si estuviera nuevo.
Es muy normal que un ordenador con una década a sus espaldas tarde en arrancar 5 minutos o directamente no cargue las páginas del navegador web.
Aunque la primera idea sea desecharlo y cambiarlo por otro más nuevo, no en todos los casos es la mejor opción, ya que casi siempre se puede aprovechar, un concepto muy ligado a la obsolescencia percibida, la idea de cualquier usuario de que un PC ha llegado al final de su vida útil.
Ahora bien, hay ciertas excepciones a tener en cuenta que prácticamente son irreparables, como una placa base quemada, un procesador que se haya quedado frito o cualquier otro fallo de hardware.
En la otra cara de la moneda, hay aspectos que se pueden arreglar, como cambiar un HDD por un SSD; aumentar la memoria RAM a 8 o 16 gigabytes para mejor rendimiento multitarea, o cambiar la pasta térmica y limpiarlo, para evitar el sobrecalentamiento.
Lógicamente, esto conlleva desmontar el ordenador de sobremesa o portátil para cambiar dichos componentes o, directamente, llevarlo a un profesional de servicio técnico, pero no en todos los casos es obligatorios.
Si buscas no complicarte la vida y conseguir dar una segunda vida a tu ordenador, esto es todo lo que puedes hacer: así notarás que vuelve a estar prácticamente como nuevo.
Huye de Windows y usa otro sistema operativo

Lo más común es que tu PC con Windows 10 o Windows 11 tarde muchísimo en arrancar o en cargar simplemente una página en el navegador, así que es prácticamente obligatorio elegir otro sistema operativo.
Si no quieres complicarte la vida con Linux, hay distribuciones muy amigables con el usuario, incluso sin conocimiento técnicos avanzados, como son Linux Mint –en la edición XFCE, para equipos con pocos recursos–, Lubuntu o Peppermint OS –este incluso para ordenadores con más de 15 años–.
Este es un paso esencial si quieres volver a utilizarlo para tareas más básicas, como el uso de herramientas ofimáticas, ver vídeos en YouTube o simplemente navegar entre aplicaciones sencillas.
Convierte tu PC en el centro de tu hogar o en tu nube privada

En caso de que utilices numerosos dispositivos conectados y quieras tener un centro de mando para tu hogar directamente en tu PC, la mejor opción es Home Assistant OS, basado en Linux.
Se puede instalar también en cualquier máquina con Windows, aunque el proceso es bastante mucho más sencillo si tienes un PC con Linux, ya que no tendrás que virtualizar mediante VirtualBox.
Otra idea original pasa por configurar tu ordenador como tu nube privada (NAS), con herramientas como OpenMediaVault o TrueNAS, lo que te permitirá realizar automáticamente copias de seguridad de todos los móviles de casa, controlando todo desde este centro de mando.
De un Netflix casero a una consola de juegos retro

Hay muchas aplicaciones disponibles para convertir tu PC en un Netflix casero, como son Plex o Jellyfin, esta última quizá la mejor para conseguir tener una interfaz más personalizada en la que guardes todas tus películas, series o documentales.
Con ellas, podrás conectar el ordenador a una televisión y disfrutar de tu contenido de forma local, algo parecido a lo que ocurre con los videojuegos, si te gustan los títulos que ya tienen varias décadas a sus espaldas.
En esto último, las mejores alternativas son Batocera o Recalbox, que se instalan directamente en un pendrive y se ejecutan desde ahí, sin necesidad de tener que realizar configuraciones avanzadas.
