Así es la película de robots más emotiva de Prime Video: la crítica la adora

Es uno de los films de autor más originales de la plataforma de streaming de Amazon. Aunque es ciencia ficción, se sale de los tópicos más habituales del género. 

Si la cosa sigue como hasta ahora, todo parece indicar que llegará el momento en el que la realidad supere la ficción más imaginativa vista en Prime Video. Gente como Sam Altman o el mismísimo Elon Musk lo tienen claro: dentro de poco tiempo los robots estarán en la mayoría de las casas, igual que ahora lo están los coches, los microondas o los routers WiFi

Puede que estos gurús tecnológicos estén o no en lo cierto, pero supongamos por un momento que sí. ¿Qué querría decir esto desde un punto de vista emocional? ¿Podría llegar la gente a encariñarse con las máquinas casi al mismo nivel que lo hace con un amigo o incluso con un miembro de la familia? Una pregunta peculiar, pero quizá no disparatada. Y justo la que se hace una interesante película. 

Los robots desde otro punto de vista

Todo el mundo conoce las películas de robots que suelen estar disponibles en Prime Video y otros sitios de streaming semejantes: amenazas mundiales, inventos asesinos que se salen de madre, inteligencias artificiales terroríficas… No obstante, hay excepciones. Algunas de ellas, o en concreto una, van por un camino distinto: ni más ni menos que el emocional. 

Hablamos de Despidiendo a Yang, un film dirigido por Kogonada (sí, así se llama este realizador coreano) y estrenado en 2021, que ahora está disponible en Amazon Prime Video. Su planteamiento es sencillo y a la vez sumamente complejo: ¿cómo sería el mundo en un futuro cercano en el que los robots prácticamente formaran parte de una familia común y corriente?

En concreto, su argumento gira en torno a lo siguiente: Jake (Colin Farrell) y Kyra (Jodie Turner-Smith) viven con su hija adoptiva Mika (Malea Emma Tjandrawidjaja) y su "hermano" androide Yang (Justin H. Min), un compañero diseñado para ayudar a Mika a conectar con su herencia cultural y emocional. Un día, Yang deja de funcionar sin una explicación clara y evidente. 

A partir de ese momento, Jake se embarca en un intento por repararlo. Lo que inicialmente parece un problema más técnico que otra cosa, se convierte poco a poco en una investigación íntima. Al acceder a los recuerdos almacenados de Yang, Jake empieza a desentrañar capas ocultas de su existencia y, en el proceso, se enfrenta a su propio desapego emocional con la familia.

Cine de autor en Prime Video

Es muy probable que Despidiendo a Yang no sea del agrado de todo el mundo. Se trata de una de esas películas que la crítica ensalzó en su momento, e incluso fue premiada en varios festivales internacionales, pero que dividió bastante más a los espectadores. Como suele ocurrir en estos casos, es una de esas obras que te llega y te atrae o que te deja demasiado frío. 

Pero de una cosa no hay duda: el film trata un tema de actualidad. O, al menos, lo será si Sam Altman, Elon Musk y compañía están en lo cierto y los robots terminan por ser el futuro. Desde luego, no sería la primera vez que la técnica supera a la ciencia ficción, para bien o para mal. 

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