La Séptima desvela sus ambiciosos objetivos y deja un mensaje muy claro: "No nos van a inflar a dinero, no esperamos una lluvia de millones”

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La Séptima, el nuevo canal de TDT impulsado por José Miguel Contreras fija sus costes en 30 millones anuales y busca la rentabilidad en tres años sin ayudas públicas.
El proyecto televisivo de La Séptima, el nuevo canal de la TDT en España, ha entrado en su fase decisiva de cara al inicio de sus emisiones programado para el próximo 5 de noviembre.
En un encuentro celebrado en el hotel Ritz de Madrid durante el Foro de la Nueva Comunicación, su fundador y principal impulsor, José Miguel Contreras, ha detallado las líneas maestras de la nueva cadena de TDT concedida por el Gobierno.
Durante su intervención, Contreras ha defendido la necesidad de la televisión en España de contar con voces alternativas para romper el duopolio actual formado por Atresmedia y Mediaset.
Un presupuesto de 30 millones de euros anuales y financiación totalmemente privada
Según el fundador de La Séptima, la viabilidad económica de la cadena se sustenta en un modelo operativo notablemente más ajustado que el de los lanzamientos generalistas como el de La Sexta.
Mientras que la puesta en marcha de La Sexta en el año 2006 conllevaba un gasto aproximado de 300 millones de euros al año, tal y como podemos leer en Dircomfidencial, La Séptima estima unos costes anuales de unos 30 millones de euros.
Con esta estimación calcula una inversión cercana a los 100 millones de euros en sus primeros tres ejercicios, fijando como objetivo superar esa cifra en ingresos para alcanzar la rentabilidad en el año 2029.
Frente a las acusaciones de la oposición que señalan al nuevo canal de la TDT de ser un instrumento afín al gobierno de Pedro Sánchez, José Miguel Contreras insiste en que la financiación de La Séptima procede de forma exclusiva del capital privado aportado por los empresarios Andrés Varela y José Luis Manzano, descartando cualquier ayuda institucional. "No nos van a inflar a dinero, no esperamos una lluvia de millones”, afirma.
El directivo ha insistido de nuevo en que la publicidad pública se asignará igual que ocurre en el resto de emisoras nacionales, en función de las cifras de audiencia, y que no esperan favoritismos económicos de ningún tipo.
Una programación volcada en los directos de carácter progresista

En el terreno editorial, subraya que la oferta televisiva actual padece un claro sesgo conservador, dejando al margen al espectador de perfil más progresista.
Aquí es donde La Séptima apostará por una parrilla volcada en el directo y la información de última hora, es decir, renuncia a competir a competir con las grandes plataformas de contenido en streaming en lo que a películas y series de ficción se refiere.
El objetivo de audiencia fijado para el año 2027 se sitúa en un 2,2% de cuota de pantalla, y deja su estrategia comercial en manos de Rafael Martínez de Vega, buscando diversificar los ingresos más allá de publicidad tradicional.

