La explosión del cohete Starship de SpaceX revela un gran problema para las aerolíneas

Cada vez hay más lanzamientos de cohetes experimentales, y cada vez hay más explosiones, que ponen en peligro las rutas de los vuelos comerciales. La explosión del Starship es un buen ejemplo.
El jueves explotó el cohete Starship de SpaceX, obligando a numerosos vuelos comerciales a desviar su ruta. Otros sufrieron un retraso de 45 minutos. Los lanzamientos de cohetes espaciales privados se multiplican y los problemas que generan en los vuelos comerciales, especialmente si explotan, van a ser cada vez más frecuentes.
El séptimo test del cohete Starship de SpaceX, que llevará astronautas a la Luna el año que viene (si deja de explotar), terminó con una sensación agridulce. El Starship se desintegró a los 8 minutos y medio de despegar, pero los motores regresaron a la base y fueron atrapados con éxito por los brazos mecánicos de SpaceX, el Mechazilla.
La explosión, o "desmontaje rápido e imprevisto", como lo llamó SpaceX, generó un espectáculo similar a una lluvia de meteoritos, cuando el cohete se desintegró en la atmósfera a la altura de las Antillas. Según SpaceX, se debió a un incendio que se ocasionó en la parte baja del cohete.
Las explosiones de SpaceX y los vuelos comerciales
Este incidente es un contratiempo para la NASA. Ya han explotado varios Starship, y no puedes enviar astronautas a la Luna si los cohetes no son seguros.
Pero, más a corto plazo, también ha sido un contratiempo para pasajeros y aerolíneas que tenían programados vuelos en la zona del accidente.
Hay que decir que los lanzamientos espaciales son totalmente seguros, ya que existe una zona de seguridad en donde no se producen vuelos. Pero si ese cohete explota, la cosa cambia, porque la trayectoria de la basura especial que genera, es imprevisible.
Como se puede ver en el mapa anterior, la explosión de Starship obligó a varios vuelos a desviarse, mientras que otros, desde aeropuertos de Miami y alrededores, sufrieron un retraso de 45 minutos, para esperar a que los fragmentos del Starship se desintegrasen del todo. Esto provocó un pequeño caos, al tener que reajustar despegues y aterrizajes.
Es cierto que no es habitual que un cohete espacial explote. Pero, por desgracia, cada vez va a ser más común.
La razón es que cada vez hay más compañías privadas que quieren entrar en la carrera espacial, y lo hacen desde cero, desarrollando sus propios cohetes.
Como se relata en la noticia anterior, hace unos meses un enorme cohete privado despegó por error junto a una ciudad en China, y se estrelló a pocos metros de las casas. Podría haber provocado cientos de muertos.
Eso no va a pasar en Estados Unidos o Europa, en donde los cohetes se lanzan desde zonas deshabitadas. Pero una vez en vuelo, una explosión puede provocar retrasos y desvíos en los vuelos comerciales de las aerolíneas.
Esperemos que incidentes como la explosión del cohete Starship de SpaceX se produzcan lo menos posible. Por el bien de la ciencia... y la tranquilidad de las aerolíneas...
