Descubren que las primeras Super Nintendo son más rápidas ahora que el día que la compraste

Montaje/Pexels

La SNES envejece más que bien a lo largo del tiempo e incluso en la actualidad su rendimiento sigue siendo impresionante en juegos como Super Mario y Donkey Kong Country.

Cuando se trata de una consola de 1992, se pensaría que, con el tiempo, los componentes degraden poco a poco su capacidad para ejecutar videojuegos, especialmente cuando está discontinuada desde 1998. Sí, es la mismísima SNES, gran contrincante de la SEGA Mega Drive en su momento.

Imagina que el The Legend of Zelda que jugabas hace décadas en este dispositivo ahora vaya mejor sin ningún tipo de modificación en el hardware o trucos extraños. Al parecer, esto es posible y confirmaría que la Super Nintendo está envejeciendo igual de bien que la inolvidable Game Boy Advance.

Lo impresionante de todo esto es que el efecto va más allá de un simple desgaste, pues es todo lo contrario. Expertos han descubierto que hay una parte de esta consola que se acelera gradualmente con los años, algo que no se ve en los productos de la actualidad.

Un estudio afirma que la SNES mejora con el tiempo gracias a sus chips integrados

Tomshw corrobora que Alan Cecil, especialista en seguridad y administración de TASBot, ha hecho uno de los descubrimientos más grandes de la industria de los videojuegos. Según lo que se comenta, todo gira alrededor de los chips de sonido que llevan las Super Nintendo Entertainment System.

Sin embargo, no es un fenómeno que se presente en las consolas que han sido poco usadas o nuevas, sino de aquellas que han sido utilizadas constantemente a lo largo de los años. Por lo visto, la exigencia dada hace que aumenten su velocidad con el tiempo.

¿Cómo se sabe esto? Gracias al robot de speedruns asistidos, TASBot, que se emplea para diversos proyectos de pruebas, se ha encontrado una ligera diferencia en el funcionamiento de los dispositivos de la cuarta generación de Nintendo que han tenido una larga vida desde 1990.

Este peculiar efecto parece ocurrir debido al trabajo que hace el procesador de audio llamado Sony SPC700 o Nintendo S-SMP, que se encarga de “manejar el procesamiento de señales digitales”. Fue creado especialmente para la consola con el fin de servir a la par con el procesador digital de señal (DSP).

Con 64KB de RAM interna y soporte para 2.048 MHz, se pensó para ofrecer una frecuencia de 32.000 Hz. La cuestión es que esta cifra ha aumentado con el tiempo, ya que para 2007, se registró por parte de los científicos que había incrementado a 32.040 Hz.

Esta fue una adaptación que hizo el mismo componente por sí solo para evadir los errores que podían generarse y se vincula directamente al resonador cerámico de 24.576 Hz. Dicha pieza ha sido la clave para mantener la frecuencia del SPC700 dentro de un rango y ha permitido que se amolde a lo que se requiere, haciendo que sus Hz aumenten con el uso tras los años.

La teoría ha sido verificada por el experto, quien le ha pedido a la comunidad de jugadores datos de consolas usadas, las cuales actúan de la misma manera. Las menos utilizadas se quedan alrededor de los 32.000 Hz, mientras las más antiguas en vida útil muestran hasta un máximo de 32.182 Hz.

El informe revela que al recibir cambios de temperatura drásticos, el aparato ha logrado generar un mecanismo de defensa a través del SPC700 para no dañarse y mantenerse funcionando a pesar de las exigencias elevadas al ejecutar los mejores videojuegos de la SNES.

¿Por qué un procesador de audio influye en el rendimiento de juego?

Tal y como se ha mencionado, es un procesador de audio, por lo que a simple vista no tiene mucho sentido, ya que esto estaría vinculado a los temas de sonido. Sin embargo, hay que recordar que trabaja en conjunto con el DSP y funciona distinto a otros de los de su época. 

En sí, procesa los datos de audio, pero esto también va de la mano con los tiempos de carga. Este proceso puede volverse más lento o rápido dependiendo de la capacidad de la unidad de procesamiento de datos (APU), incluyendo los sonidos.

El experto afirma que tal vez parece algo insignificante, pero sí podría influir en la transferencia de elementos entre la CPU y la APU. La máquina TASBot lo ha detectado como algo que es incluso más beneficioso, aunque para un humano sigue siendo imperceptible.

Si bien no es una diferencia tan grande, esto es un descubrimiento que podría motivar a los proyectos actuales a generar componentes que funcionen con la misma adaptación atemporal para hacer que no se dañen tan rápido con el tiempo. 

Entre otro de los detalles interesantes, es importante mencionar que el SPC700 fue desarrollado por Sony y, posteriormente, utilizado en su consola PlayStation de 1994, una que cambiaría el mundo de los juegos para siempre.

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