Microsoft podría estar pensando en abandonar Windows 11 para su próxima generación de consolas Xbox

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Microsoft estudia cambios en la arquitectura de software de la próxima generación de Xbox. Project Helix podría dejar de tener Windows 11 como opción para competir con la PS6.
El jailbreak de PS5 no es lo único que está sucediendo en el mundo gaming, pues la próxima generación de Xbox podría llegar con uno de los cambios más importantes y es que todo apunta a que en Microsoft existe una preocupación creciente por las limitaciones que presenta Windows 11. El problema surge cuando el sistema se tiene que adaptar a consolas portátiles y dispositivos centrados exclusivamente en el juego.
La situación habría alcanzado tal nivel que algunos responsables del ecosistema Xbox estarían valorando una alternativa distinta para evitar que futuras plataformas hereden problemas relacionados con rendimiento, actualizaciones, estabilidad o experiencia de usuario.
PC gaming portátiles, la expansión de Xbox Cloud Gaming y opciones distintas a SteamOS estarían sobre la mesa porque todo esto plantea un rumbo que marcaría el cambio que traería la próxima generación de consolas de la empresa de Bill Gates.
Conocida como Project Helix, sería el equipo que serviría para optimizar videojuegos sin depender de las limitaciones de una interfaz diseñada originalmente para ordenadores o portátiles, estando más encaminada ante la evolución de la PlayStation 6, su futura competencia.
¿Por qué Microsoft podría alejarse de Windows 11 en la próxima Xbox?

Aunque Windows 11 ha mejorado significativamente su funcionamiento en dispositivos gaming portátiles durante los últimos años, todavía tiene varios problemas cuando se utiliza fuera del entorno tradicional (ordenadores).
La gestión de actualizaciones, el consumo de recursos y algunos problemas de estabilidad siguen siendo un obstáculo importante para los futuros planes de Xbox.
Las informaciones compartidas por Overclocking apuntan a que algunos miembros del equipo consideran que una consola portátil basada directamente en Windows 11 no alcanzaría los estándares de calidad deseados.
Informes anteriores sugerían que la siguiente generación de consolas utilizaría una versión personalizada del sistema operativo, siguiendo el mismo camino de los dispositivos portátiles compatibles con Xbox. Sin embargo, la idea de desarrollar una plataforma más específica habría ganado peso dentro de la estrategia de la compañía.
El objetivo sería que haya una mayor compatibilidad, rendimiento y experiencia general que pueda cumplir con todas las expectativas para evitar errores u obstáculos.
Desde hace años, los diferentes equipos de Xbox han utilizado versiones profundamente modificadas del sistema operativo. Aunque comparten tecnologías y componentes internos con Windows, la experiencia que encuentras en Xbox Series X y Xbox Series S está diseñada específicamente para jugar.
Project Helix podría ser la clave del futuro de Xbox
Uno de los aspectos más interesantes de esta información es la aparición de Project Helix. Según las declaraciones atribuidas a Scott Van Vliet, director tecnológico de Xbox, el proyecto estaría "creado en Windows", por lo que la nueva plataforma aprovecharía tecnologías fundamentales del SO, sin ser necesariamente Windows 11 como cuando se usa en PC.
Con esto, Microsoft tendría la oportunidad de desarrollar una experiencia centrada en el rendimiento, la simplicidad y la compatibilidad con el hardware de Xbox. Para una futura consola portátil, este enfoque tendría especial sentido porque podría ser algo tan exitoso como SteamOS en Steam Deck.
Por ahora no existe confirmación oficial sobre el alcance real de Project Helix ni sobre la posibilidad de que Windows 11 quede completamente fuera de la próxima generación de Xbox. Lo que sí parece claro es que Microsoft está explorando nuevas fórmulas para evolucionar su ecosistema gaming.
