Tu frigorífico con IA morirá cuando termine su garantía: los electrodomésticos en la RDA eran indestructibles por ley

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Hoy en día la garantía de productos en España es de tres años, pero en la antigua República Democrática Alemana si no tenían al menos 12 años de garantía, acababas en la cárcel. Muchos electrodomésticos de hace 70 años, aún funcionan.

Puede que tu flamante nevera con inteligencia artificial pida a la tienda los productos antes de que se agoten, o te avise si necesitas reponer, pero si se estropea cuando caduque la garantía, te toca pagar la reparación... si se puede reparar. En la Alemania comunista, algunos electrodomésticos tenían que durar toda la vida.

Los frigoríficos VEB DKK Scharfenstein eran feos como el demonio, como casi todos los electrodomésticos de la antigua República Democrática Alemana (RDA). Pero muchos de ellos, fabricados en los años 50 y 60 del pasado siglo, siguen funcionando como el primer día. Eran indestructibles por ley.

Cuando Alemania perdió la Segunda Guerra Mundial, se dividió en dos países. La República Federal Alemana, democrática y supervisada por Estados Unidos, y la República Democrática Alemana (RDA), una dictadura comunista controlada por la Unión Soviética (lo que ahora es Rusia y otros países independizados).

Garantía de por vida... o la cárcel

La RDA se fundó en 1949 y se disolvió en 1990, cuando los regímenes comunistas cayeron en Europa, y las dos alemanias se fusionaron en la actual República Federal Alemana.

Durante ese medio siglo el Estado controlaba todos los aspectos de la sociedad. La RDA era un país pobre, destruido por la guerra, así que las autoridades aprobaron "Las normas técnicas, regulaciones de calidad y condiciones de suministro de la RDA", abreviado como TGL, que básicamente convertían la garantía de los productos en ley carcelaria.

El Estado quería que los electrodomésticos durasen toda la vida, porque los ciudadanos no tenían apenas recursos, así que los fabricantes estaban obligados a cumplir unas condiciones de fabricación durísimas. Y si no las cumplías, acababas en la cárcel, o con la empresa cerrada.

Según explica el profesor Markus Krajewski en MDR, que ha estado investigando el tema, en el caso de la fábrica VEB DKK Scharfenstein, sus frigoríficos tenían que durar un mínimo de 12 años, y solo se permitía un 1% de fallos.

Los fabricantes no se preocupaban de aspectos como el diseño, los materiales, o el consumo. Lo único que importaba es que durasen toda la vida.

Esa es la razón de que la mayoría de los electrodomésticos de la RDA eran feos, pesados, y fabricados directamente en acero, como ocurría con los mencionados frigoríficos VEB DKK Scharfenstein.

La foto anterior muestra el aspirador AKA HSS20, fabricado en los años 70. Tiene más de 50 años, es feo, pesa y abulta... pero aún se venden bolsas de repuesto en las tiendas alemanas, porque aún funciona en muchas casas.

Lo mismo ocurre con algunos molinillos de café, batidoras, cámaras de foto, taladros o radios de la RDA. Aún se pueden encontrar piezas y repuestos en las regiones alemanas del este, lo que antes era la RDA, porque aún se siguen utilizando, décadas después.

El frigorífico VEB DKK Scharfenstein llegó a venderse en Occidente, en Quelle, pero fue abandonado al poco tiempo. ¿La razón? Ninguna tienda ni ningún fabricante occidental quería vender un electrodoméstico que durase toda la vida. No era bueno para el negocio.

Durante muchas décadas ha reinado Occidente la cultura del "usar y tirar": garantías de un año, y si algo se estropeaba, no tenía arreglo. Ahora han mejorado las cosas, con las garantías de tres años y la obligación de que los productos sean más reparables. Pero la norma de los productos indestructibles por ley, que regía en la República Democrática Alemana, ya no volverá.

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