Expertos descubren que el frío extremo hace dormir peor, y el principal culpable es el teléfono móvil

Expertos descubren que el frío extremo hace dormir peor, y el principal culpable es el teléfono móvil
Móvil en invierno.Imagen generada con IA.

¿Te ha sucedido que durante los meses de más frío sufres más casos de insomnio? Hay muchos elementos que pueden jugar en contra de un descanso reparador.

Algunos estudios científicos parecen existir solamente con un fin: desmentir aquello que se cree popularmente. Por lo general suele pensarse que el invierno es una buena estación en lo que se refiere al descanso. Que con las bajas temperaturas se duerme mejor que en verano. Sin embargo, los expertos parecen haber demostrado que no es así. 

Al menos, no en la mayoría de los casos. Lo curioso de la investigación, además, es que esta no se centra simplemente en cuestiones fisiológicas (que también), sino que más bien tiene que ver con la tecnología. ¿Alguna vez has sentido con el frío descansas peor y estás más cansado que el resto del año? Pues ahora existe una explicación que, si se piensa, tiene bastante lógica.

Es cierto, el frío puede hacer que duermas peor

Según muchos estudios médicos, dormir bien es, primero de todo, una cuestión de equilibrio térmico. Es decir, de temperatura. Igual que las altas temperaturas del verano pueden complicar el descanso, lo mismo sucede durante el invierno. Cuando el entorno es demasiado frío, el organismo aumenta la tensión muscular, y por lo tanto se reduce la relajación necesaria para dormir.

Los expertos también señalan que los cambios bruscos de temperatura -por ejemplo, pasar de la calle helada a habitaciones muy con la calefacción a tope- pueden desajustar el ritmo circadiano, el reloj biológico que regula sueño y vigilia. Más aún cuando se tiene un cronotipo diurno. Es decir, en aquellas personas que duermen mejor de día que de noche.

El móvil y el frío, una mala combinación para el descanso

En cualquier caso, una temperatura fría no puede por qué ser el principal enemigo del descanso, sobre todo en los tiempos que corren. Aquí entra en juego el factor tecnológico.

Durante el invierno, el uso del móvil en la cama suele aumentar: más tiempo en casa, más ocio digital y más tendencia a usar el teléfono como entretenimiento antes de dormir.

Casi todo el mundo ha escuchado ya hablar de la luz azul que desprenden las pantallas del móvil o la tablet, pero no es el único motivo de que mucha gente padezca insomnio durante el invierno. Según demuestran diversas investigaciones, es en esta época del año cuando más tiempo se tiende a pasar debajo de las mantas consultando el teléfono, con todo lo que eso conlleva.

Es lo que lo especialistas denominan "usar el móvil como refugio del frío". También se refieren a esta tendencia invernal como un "efecto acumulativo". O lo que es lo mismo, el frío dificulta que el cuerpo entre en modo descanso, y el móvil mantiene el cerebro en estado de alerta. Las dos cosas juntas son el caldo de cultivo perfecto para que la calidad del sueño se resienta.

Las consecuencias, desde un punto de vista médico, son las siguientes: tardar más tiempo para conciliar el sueño, que este resulte más ligero, con microdespertares constantes y una mayor sensación de cansancio al despertar.

Si a todo esto se le suma que a veces en invierno se hace menos actividad física (debido a que se sale menos, entre otras cosas), o el dormir con menos ventilación, ya que las ventanas acostumbran a permanecer cerradas durante la noche, el insomnio puede campar mucho a sus anchas. Algo que en ocasiones no se relaciona con el móvil ni con el frío, pero que debería tenerse en cuenta.

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