He comprado un dispositivo electrónico y me exigen tener la app descargada en el móvil. ¿Puedo prescindir de ella?

Inundamos nuestros smartphones de aplicaciones que, en muchos casos, solo utilizamos para configurar productos nuevos. ¿Cuáles merece la pena mantener?
Poco se habla del universo de los productos electrónicos y las aplicaciones móviles diseñadas para su configuración y mantenimiento, que en la mayoría de los casos descargamos para estar al tanto de su funcionamiento y de las que, en ocasiones, podemos prescindir. Pero, ¿de cuáles?
Independientemente de la naturaleza de los equipos, los fabricantes de este tipo de productos suelen recomendar aplicaciones móviles complementarias para sacar el máximo provecho de sus dispositivos. Algunos, incluso, obligan a su descarga para poder configurarlos.
Lo cierto es que, en muchas ocasiones, su uso se reduce solo a eso, a ponerlos en marcha para estrenar un producto determinado, pero su utilidad después no se percibe cuando ya se ha establecido la personalización deseada de sus funciones.
Esto significa que hay dispositivos para los que sí conviene tener la aplicación instalada en el móvil a la larga y otras que son prescindibles pasado un tiempo. Eso, si no se da la situación, cada vez más habitual entre las marcas, de que te tengas que descargar una sola app para todos sus productos.
Es el caso de MyDyson, que tiene todo lo que fabrica la marca, incluidos aspiradores y ventiladores; y Nothing X, para los diferentes tipos auriculares que comercializa la firma fundada por Carl Pei. Entre ellos, los Nothing Headphone (1) y Nothing Ear (Open).
Esto significa que, aunque ya hay compañías que tienen una sola aplicación para todo, lo que favorece la integración de su ecosistema de productos y el proceso de descarga de la plataforma, conviene pensar un par de veces para qué vamos a necesitarla antes de llenar nuestro smartphone de aplicaciones que no vamos a utilizar.
Te cuento cuáles son las que previsiblemente son más útiles y las que se pueden desinstalar en cualquier momento.
Productos que funcionan mejor con una app móvil
Las aplicaciones para relojes inteligentes son necesarias y eso es indiscutible. Cierto es que en estos wearables tenemos a mano todo lo que necesitamos a nivel informativo y comunicativo, ya que funcionan como un apéndice de los teléfonos móviles, pero si vamos a lo que realmente promocionan las marcas, hay que descargarse la app sí o sí.
Me refiero a las funciones de medición de salud. Servicios como Honor Health, Samsung Health, Garmin Connect o Huawei Health vienen muy bien si queremos tener el control de lo que pasa con nuestro cuerpo y nuestras rutinas diarias.
De esa manera, podemos conocer si hemos dormido suficientes horas, la calidad del sueño, si tenemos algún trastorno (la detección de la apnea del sueño es algo que ya es posible en muchos relojes inteligentes), la frecuencia cardíaca y un largo etcétera de posibilidades. Todas, además, con mucho más detalle que en los propios dispositivos.
El mercado de los electrodomésticos es, quizá, el que más ha evolucionado en cuestiones tecnológicas. No tanto por los materiales con los que ahora se fabrican o su finalidad, que casi siempre señala la conservación del medioambiente y la sostenibilidad, sino también por sus funciones: se han multiplicado.
Los productos más sencillos, como tostadoras, batidoras o hervidores, no tienen aplicación (y, en su defecto, no tendría mucha utilidad), pero ojo con las neveras (para monitorizar la temperatura o gestionar lo que contienen), las lavadoras (para conocer la duración de los ciclos de lavado y si son eficientes) y, sobre todo, los robots aspiradores.

En este último caso, las aplicaciones móviles son esenciales, ya que con ellas no solo se pueden crear y gestionar los mapas, sino también limitar las áreas de limpieza, la velocidad de los cepillos o la cantidad de agua que debe utilizar para dejar el suelo impecable, incluso en las zonas más sucias.
Eso, cuando no tienen brazo robótico, tal y como comprobamos con Roborock Saros Z70, un robot de aspirado y fregado que puede recoger objetos de poco peso y depositarlos en una suerte de contenedor para tener la casa recogida. Cierto es que suele reconocerlos, gracias a la inteligencia artificial, pero es posible hacerlo de forma manual desde la aplicación de la marca cuando no lo hace.
Las cámaras de seguridad dentro de la casa se han convertido en una herramienta muy útil para los que buscan la tranquilidad cuando están lejos de ella. Y en este caso, por razones obvias, la aplicación es muy necesaria. No solo para ver qué está sucediendo en la estancia en la que se ha colocado el dispositivo.
También para moverla a conveniencia y alcanzar puntos ciegos, comunicarse a través del micrófono (con las mascotas, por ejemplo) o configurar la detección de movimiento mediante notificaciones o alertas, gracias a lo cual es posible actuar rápidamente ante cualquier situación sospechosa.
Llegados a este punto, conviene subrayar que en ocasiones solo es necesario tener una sola aplicación para tener el control de la casa. Ejemplo de ello es Matter o Google Home, desde la cual se pueden manipular los termostatos, las luces, los enchufes, los sistemas de climatización y equipos de ocio (altavoces, dispositivos de streaming, etc.).
Dispositivos que cumplen su función sin aplicaciones
Están en la línea de la necesidad y lo prescindible, especialmente si tenemos en cuenta que ya son muy pocos los fabricantes que se dedican en exclusiva a este tipo de producto. Esto significa que con una sola app, por ejemplo, Galaxy Wearable, puedes controlar tanto los auriculares como el smartwatch. Así que, en cierto modo, vas a tener que tenerla descargada sí o sí, siempre que tengas varios dispositivos de la misma marca.
La mayoría de acciones se pueden controlar mediante controles hápticos que ya vienen preestablecidos: desde la cancelación del ruido al modo transparente y el sonido ambiental. El ecualizador, se puede modificar desde la Configuración del propio smartphone, aunque en ocasiones es muy útil tenerla instalada para descargar las actualizaciones de firmware.
No obstante, si buscas una experiencia hecha a tu medida, lo ideal es tener la aplicación dedicada en el teléfono. Desde ella se pueden configurar los botones de acción de los dispositivos, como es el caso de los auriculares Audio Technica ATH-CKS50TW2, así como ajustar el balance de cada auricular o activar sus diferentes modos. Entre ellos, el modo diálogo y el de baja latencia.
Las aplicaciones para cepillos de dientes eléctricos son, probablemente, las más prescindibles de la lista. No porque no tengan utilidad, que la tienen, sino porque habitualmente están enfocadas a mejorar las rutinas de limpieza, algo que el usuario puede consultar de otra manera sin tener que acceder a su aplicación.
Si bien algunos fabricantes ofrecen la suya propia (como es el caso de Oral B o Philips Sonicare), hay otras muchas aplicaciones complementarias que también explican dudas sobre odontología, ofrecen hábitos de limpieza y hasta playlists para escuchar música mientras te cepillas. En definitiva, nada que no puedas hacer sin ellas.

Todo aquel que haya utilizado un producto de este tipo sabe que la calidad de su resultado depende de muchos factores y no solo de la del propio producto. Sobre todo, depende del tipo de cabello, lo que se quiera hacer con él y el tiempo que se necesita.
Por ello, hay quien ve innecesario configurar la cantidad de tiempo que deben estar activadas las tenacillas para para conseguir el rizo perfecto o concretar la velocidad del secado y prefiere, simplemente, ir viendo cómo se comporta su cabello con el producto.
