He realizado estos sencillos cambios en la configuración de mi viejo iPhone y ahora vuela, parece nuevo

Aunque no recuperan la velocidad original, estos ajustes en la configuración de iOS logran que el uso de un iPhone antiguo sea mucho más fluido y responsivo. No necesitas tener conocimientos ni descargar apps adicionales.
Si tienes un iPhone antiguo tirado en un cajón, que ya no usas porque va lento o no soporta la última versión de iOS. Antes de pensar en venderlo o reciclarlo, dale otra oportunidad, porque con solo unos pequeños ajustes puedes hacer que recupere velocidad y fluidez, incluso aunque tenga varios años a sus espaldas.
Apple presume —con razón— de que sus dispositivos tienen una vida útil más larga que otros. De hecho, muchos iPhone siguen funcionando incluso una década después de su lanzamiento, pero eso no significa que el paso del tiempo no se note.
Con cada nueva actualización, el sistema incorpora funciones que no siempre están pensadas para el procesador de tu viejo móvil. El resultado es que todo se vuelve más lento, más pesado; sin embargo, con unos simples ajustes, puedes aligerar esa carga y conseguir que el rendimiento mejore notablemente para usarlo como equipo secundario.
Uno de los puntos fuertes de Apple es que sus dispositivos se actualizan durante años, donde un iPhone puede recibir soporte oficial durante más de cinco o seis versiones de iOS. Pero llega un momento en que el hardware ya no puede con todo.
Eso no quiere decir que tu móvil esté inservible, de hecho, muchos de esos efectos visuales que hacen que parezca lento pueden desactivarse fácilmente. Si estás pensando en reutilizar tu móvil, para tus hijos, para llevar al gimnasio o simplemente para sacarle más partido… estos ajustes son el primer paso.
Reduce la duración del toque

Cuando mantienes pulsado un icono o accedes a un menú contextual, iOS introduce un pequeño retardo para evitar errores al abrir dicha app o función, el famoso 3D Touch, y es precisamente ese retardo que también da la sensación de lentitud. Por ello, si lo reduces, notarás que todo responde mejor.
Para hacerlo, ve a Ajustes > Accesibilidad > Tocar > 3D y reacción táctil (o Tacto háptico, según el modelo). Dentro, encontrarás la opción Duración requerida. Marca la opción Breve. A partir de ahí, las respuestas del sistema serán más ágiles, especialmente al acceder a opciones rápidas o mantener presionadas las apps.
Reducir transparencia

El sistema de Apple está lleno de efectos visuales que aportan estética, pero no siempre son prácticos. Uno de ellos son las transparencias en los menús, fondos, así como las transiciones. En modelos recientes no hay problema, pero en iPhones antiguos estos efectos consumen recursos y pueden generar microcortes.
Para desactivarlos, entra en Ajustes > Accesibilidad > Pantalla y tamaño de texto, y activa la opción Reducir transparencia. Al hacerlo, notarás que los fondos dejan de tener ese efecto esmerilado, pero el sistema gana en nitidez y velocidad. Además, todo se vuelve más legible.
Reduce los efectos en pantalla

Muchas de las animaciones que ves cada vez que abres una app, pasas de una pantalla a otra o usas la multitarea son solo efectos cosméticos, por lo que no hacen nada útil, pero cargan el procesador. En iPhone con años de uso, eso puede marcar la diferencia para que la experiencia no sea fluida.
Para aligerarlo, entra en Ajustes > Accesibilidad > Movimiento, y activa la opción Reducir movimiento. Con esto, se desactivan efectos como el zoom al abrir apps, el desplazamiento lateral entre pantallas o el paralaje del fondo. Todo se mueve menos, pero se mueve mejor y con mejor estabilidad.
Una segunda vida para tu iPhone viejo
Es importante mencionar que no hace falta instalar apps externas, ni trucos milagrosos. Estos ajustes son oficiales, están dentro del sistema, y han sido diseñados para mejorar la experiencia en personas con necesidades específicas… pero también son perfectos para alargar la vida de tu iPhone.
Con estos tres cambios activados, tu móvil no solo será más rápido, sino que también parecerá más estable, más fiable y funcional. No hace falta que lo uses como teléfono principal, pero seguro que puedes aprovecharlo para escuchar música, hacer llamadas, tener WhatsApp o llevarlo como reserva para emergencias.
Cabe destacar que si tu iPhone todavía enciende, merece una segunda oportunidad, por lo que no le dejes que se estropee tirado en un cajón, y es que con unos cuantos ajustes en la configuración del sistema, puedes hacer que vuelva a funcionar casi como el primer día.
