Sam Altman suelta la bomba a los empleados de OpenAI: "Es lo más grande que hayamos hecho como empresa"

Sam Altman tiene un plan para acabar con los móviles: el CEO de OpenAI trabaja en un wearable de IA junto con Jony Ive, el diseñador del iPhone y mano derecha de Steve Jobs durante años.
Sam Altman no se conforma con diseñar el chatbot más utilizado en el mundo. OpenAI no quiere depender únicamente de ChatGPT en los próximos años, la compañía se acaba de unir a Io, la empresa de Jony Ive, el hombre detrás del iPhone.
El diseñador de Apple tiene una de las misiones más importantes en las que jamás ha trabajado OpenAI: diseñar wearables que puedan ver toda tu vida al estilo de una película de ciencia ficción. Altman se ha sumado a la moda de sustituir los móviles por pequeños aparatos con IA.
OpenAI ha iniciado su misión más arriesgada
El proyecto en el que ha trabajado OpenAI en los últimos meses es más que ambicioso. El gigante tecnológico lo apuesta todo a Jony Ive para diseñar lo que Sam Altman ha definido como el "compañero de inteligencia artificial" en una charla con sus trabajadores.
Jony Ive había colaborado en el pasado con OpenAI a través de LoveFrom, una asociación de creativos liderada por el antiguo trabajador de Apple. El anuncio de la compra de su compañía no reveló el precio, pero Altman e Ive han aclarado que el contrato que han cerrado es de casi 6.500 millones de dólares.
Sam Altman aseguró a sus empleados que la compra de la empresa del diseñador del Apple merecería la pena. Esta es una "oportunidad de hacer lo más grande que hayamos hecho como empresa", según el CEO de OpenAI en una llamada anunciando esta operación que se filtró al Wall Street Journal.
El hombre detrás de ChatGPT no ha revelado los detalles técnicos de este nuevo dispositivo que esperan que sea "plenamente consciente" del entorno y la vida del usuario. OpenAI es optimista y asegura que podrían crear 100 millones de estos "compañeros de IA" en los próximos años.
Sam Altman quiere decir adiós a los móviles
El dispositivo es todo un secreto incluso dentro de OpenAI. El gigante tecnológico ni siquiera ha revelado el nombre, pero se sabe que cabrá en un bolsillo, la idea es que esté siempre cerca del usuario al estilo de un móvil.
Jony Ive ha confirmado que este aparato pretende ayudar a que sus usuarios se alejen de las pantallas, aunque primero tendrán que convencerles de que merece la pena. Muy pocas personas estarían dispuestas a gastar unos cientos de euros por un dispositivo que conozca hasta el más mínimo paso que dan durante el día.
OpenAI pretende hacerse un hueco en un terreno peligroso en el que gigantes como Humane han terminado fracasando. El Ai Pin ha sido uno de los mayores errores en el mundo de los wearable por un precio de unos 700 dólares, muchos compradores lo han terminado devolviendo a los pocos meses.
La compañía no ha revelado el precio de este dispositivo secreto en el que ha trabajado los últimos meses, pero no será barato. Ming-Chi Kuo, uno de los analistas de Apple con más aciertos, sugirió que podría ser "ligeramente más grande" que el Ai Pin de Humane con un tamaño similar al de la esfera del Apple Watch.
