Ni litio ni hidrógeno, Corea ya prueba la tecnología que acabará con el coche eléctrico: 4.800 kilómetros sin parar

Corea del Sur acaba de diseñar una batería que combina el litio con ánodos de silicio para conseguir un récord de autonomía nunca visto.
Algunos fabricantes como Toyota y Mercedes empiezan a conseguir récord de autonomía rozando los 1.000 kilómetros, pero Corea del Sur podría tener la llave para cambiar la industria del coche eléctrico para siempre.
Los investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pohang (POSTECH) han diseñado un prototipo de una batería que consigue una autonomía de más de 4.800 kilómetros con una sola carga. Esto ha sido posible sin sistemas tradicionales de hidrógeno o iones de litio.
Adiós al litio para dar paso al silicio
Los fabricantes de todo el mundo empiezan a buscar alternativas al litio o materiales que se puedan combinar para aumentar la autonomía, uno de los principales obstáculos de los eléctricos. Este material es demasiado costoso debido a su escasez en el planeta, no es el más eficiente y es altamente inflamable.
Corea del Sur ha dado con la clave, aunque no han eliminado el litio por completo. El país ha combinado ánodos de silicio para mejorar la composición química de las baterías tradicionales que equipan millones de coches eléctricos.
Los investigadores de la Universidad de Pohang han empezado a realizar las primeras pruebas de rendimiento de este prototipo, y los resultados en autonomía han superado todos los récords hasta la fecha.
El almacenamiento de la energía era el principal obstáculo
El récord en autonomía con 4.800 kilómetros con una sola carga ha sido posible gracias a una nueva arquitectura de almacenamiento de la energía. Los científicos han descubierto que el grafito presente en el ánodo no es eficiente.
El grafito es uno de los minerales más estables que se utilizan en la industria automotriz, pero no es eficiente. El prototipo de la Universidad de Pohang lo ha sustituido por silicio, con propiedades similares y la capacidad de almacenar cerca de diez veces más energía.
Esta parece ser la solución perfecta, pero no se libra de los problemas. El silicio se expande al transformarse, lo que podría provocar grietas en los electrodos y una vida útil menor que la de las batería de iones de litio tradicionales. Además, el material es algo más inestable que el grafito.
¿La solución? Los investigadores de POSTECH han creado un líquido aglutinante que permite que el silicio se expanda y contraiga dentro de las celdas de forma segura. La nueva batería para coches eléctricos conserva la composición química del ion de litio con la posibilidad de almacenar hasta diez veces más energía.
Los creadores de esta batería de récord aseguran que incluso se podría producir a gran escala sin grandes dificultades. Este modelo de litio-silicio utiliza la infraestructura de baterías para vehículos eléctricos, los costes de adaptación para los fabricantes serían mínimos.
