No hay accidentes ni obras, ¿por qué estás atascado en tu coche? | Así funciona el "Efecto Oruga"

Hay atascos a pesar de que en Google Maps no aparecen accidentes. Prepárate para conocer el "efecto oruga" que ralentiza a cientos de coches en cuestión de segundos.
Los municipios con más atascos en Madrid son un dolor de cabeza para cualquiera, pero ¿sabías que podría tratarse de un peculiar efecto "fantasma"? A veces no hay razón alguna para estos tapones en las carreteras e igual se dan.
Antes de preguntarte cuándo quedarte en un embotellamiento en la ruta de Google Maps, es necesario que sepas que el verdadero motivo podría ser un fenómeno que pocos conductores conocen, pero que experimentan a diario en las vías con más tráfico.
A pesar de que no haya accidentes, obras o cualquier evento en el trayecto, seguro que alguna vez te has encontrado con una fila inmensa de coches esperando a seguir por la carretera.
No tiene sentido hasta que entiendes lo que de verdad sucede en el camino y eso es lo que vas a aprender hoy: cómo funciona el "efecto oruga" que tanto te detiene.
Un gran atasco en la vía podría generarse por un simple "frenazo" y no solo por accidentes

En Google Maps y Waze se puede apreciar en tiempo real lo que pasa en las rutas. Si hay un accidente, obras en proceso u otros acontecimientos te lo indica para que sepas lo que sucede o tomes una alternativa.
El problema es que se generan atascos a pesar de que no se muestre nada en el camino como esas situaciones desfavorables. Entonces, ¿de dónde provienen los retrasos? Muchas vías con gran tráfico presentan estos problemas y todo gira al rededor del "efecto oruga".
Tal y como lo explican en el canal de YouTube Tirar del Hilo, son conocidos como "atascos fantasma" que se crean por el mismo movimiento de los coches que transitan por las rutas.
Básicamente se trata de un pequeño "frenazo" que ocasiona una onda de choque desde la primera línea de coches. Un conductor pisa levemente el freno y se desencadena un patrón en todos los que van detrás de este automóvil, los cuales proceden a hacer lo mismo.
Tras este primer movimiento, las personas que siguen atrás, consecutivamente aplican la misma acción con una breve reacción que causa un frenazo más inmediato. Se repite, afectando a todos los vehículos que van en la vía y se genera un retraso de cadena.
La ola invisible de frenazos acumulados se extiende por kilómetros a pesar de que el primer coche que hizo el frenazo, retomó la ruta. Por eso, también lo explican como un "efecto de látigo" u oruga.
¿La forma de detenerlo? Es muy complicado y uno de los problemas más comunes en las autopistas y autovías de acceso a grandes ciudades, como Barcelona, Madrid y similares.
Se piensa que una de las cosas que podría solucionar este tipo de situaciones es la implementación de coches autónomos en masa, los cuales en un futuro podrían actuar de manera más eficiente y práctica para que no haya atascos innecesarios, pero eso aún está por verse.
