¿Por qué en los trenes no hay cinturón de seguridad?

Prácticamente, todos los vehículos con asientos exigen el cinturón de seguridad, excepto los trenes, y hay algunas razones curiosas para que sea así. Varias veces se ha intentado incorporarlo.
Da igual que viajes en coche, autocar o avión, todos los pasajeros tienen la obligación de llevar el cinturón de seguridad puesto. En el caso de los autocares, solo en los que tienen menos de 18 años. La excepción es el tren, y la razón no es tan obvia como parece. Además hay más de una.
Los trenes viajan a gran velocidad. Si hay un accidente, los pasajeros salen disparados igual que en un coche o autocar. Entonces, ¿por qué no tienen cinturón de seguridad?
Prácticamente todas las compañías ferroviarias han hecho pruebas de uso de cinturones de seguridad en los trenes, y la conclusión es que no compensa instalarlos.
La razón de que los trenes no tengan cinturones de seguridad
En primer lugar, la tasa de accidentes mortales en un tren, es muy baja. Un estudio de la Comisión Europea, en 2019, calculó que se producen 0,09 fallecimientos por accidentes de tren por cada 1.000 millones de kilómetros recorridos, según recoge IFL Science. Eso es la tercera parte que los autobuses, y 28 veces menos que los coches.
Los accidentes de tren son muy raros, pero aun así, cuando se producen pueden causar docenas, cientos de muertos. Por eso se han hecho pruebas para incorporar el cinturón de seguridad.
El gran problema de los trenes para usar el cinturón, es la propia configuración de este medio de transporte. Es un espacio grande en donde los pasajeros pasean por el interior, van a la cafetería, al baño. En cualquier momento, siempre hay pasajeros de pie.
En caso de accidente, estos pasajeros actúan con "proyectiles humanos" que chocan contra los asientos, y contra otros pasajeros.
Según un estudio de National Academies, las pruebas con cinturones, así como los datos recogidos de accidentes reales, indican que los pasajeros sentados sí van más seguros, pero empeoran las lesiones de los pasajeros que van de pie.
Los asientos de los trenes están diseñados para frenar a las personas en caso de accidente, por eso son acolchados y con el respaldo muy alto.
El cinturón de seguridad, y los pasajeros que están de pie
Instalar cinturones de seguridad implica hacer los asientos más rígidos, para que el cinturón pueda sujetar al pasajero en caso de accidente, y con más salientes. Y esto es más peligroso para las personas que van de pie.
Otro estudio de Railways Archive recoge los datos de pruebas reales con cinturones en trenes, y se comprobó que las heridas de los pasajeros que van de pie son más graves, al chocar contra los enganches del cinturón o los asientos reforzados. Especialmente las mujeres de corta estatura y los adolescentes. Las lesiones en el cuello superaron el límite tolerable.
Finalmente, hay un aspecto social. Y es que, en esas pruebas reales, se comprobó que a la gente le costaba mucho mantenerse sentada con el cinturón puesto.
En un coche o autocar no te puedes mover del asiento, así que te acostumbras al cinturón. En un tren, en donde hay espacio para pasear, para ir al servicio, a la cafetería, la gente se agobia mucho más con el cinturón, y se lo quita.
Sin olvidar que muchos viajeros optan por el tren precisamente porque no van atados, como en el resto de medios de transporte.
Sumando todos estos condicionantes, la baja tasa de accidentes, pasajeros que van de pie, lesiones más graves con asientos reforzados para el cinturón, y dificultad para obligar a la gente a que se quede sentada, es lo que hace que los trenes no usen el cinturón de seguridad.

