Comandos secretos para Raspberry Pi para mejorar la experiencia que seguramente no conoces

El sistema operativo de tu SBC tiene una consola similar a la de Windows. Con los comandos de Raspberry Pi puedes ahorrar tiempo y acceder a funcionalidades útiles.
De la misma manera que ofrece Banana Pi con la compatibilidad de distribuciones de Linux, la Raspberry Pi cuenta con un sistema operativo propio basado en Debian en el que puedes hacer muchas cosas interesantes que permiten aprovechar al máximo sus cualidades, especialmente si utilizas algunos comandos.
Sí, esta computadora de placa única incorpora una consola parecida al Símbolo del Sistema de Windows en donde es posible ejecutar diversos códigos. Ya sea para hacer configuraciones, acceder a funciones nativas o realizar acciones específicas, son de gran ayuda.
Así como tienes la posibilidad de convertirla en un servidor web o transformarlo en un dispositivo de ciberseguridad extrema, esta manera de implementar comandos te dará nuevas formas de uso y así podrás aprovechar al máximo todas las características de tu ordenador monoplaca.
Para abrir la terminal solo tienes que hacer clic en el icono de la consola que se ubica en la barra superior. En la siguiente lista, tienes unas de las instrucciones más geniales que puedes emplear.
Actualiza la Raspberry Pi

Actualizar el SO cada vez que sea posible es una de las cosas más importantes porque las novedades contienen mejoras de rendimiento y parches de seguridad necesarios para combatir las amenazas.
El código que necesitas para esto es “sudo apt update” y una vez que lo implementas, te otorga la información de todas las updates disponibles hasta el momento. Si hay pendientes, entonces para instalarlas debes hacer uso de “sudo apt full-upgrade-y”.
De esta manera, el proceso se hará de forma automática, pero también es bueno que utilices “sudo apt autoremove” para que se eliminen todos los demás paquetes que ya no utilizarás.
Monitorea los componentes del equipo

¿Necesitas algo similar al Administrador de Tareas de Windows? Entonces es hora de que monitorees los recursos de tu SBC para determinar el desenvolvimiento a la hora de usar aplicaciones en el Raspberry Pi OS.
Tanto si necesitas visualizar el comportamiento del procesador, la memoria RAM, almacenamiento y otras características, es necesario que ejecutes “htop”, un comando que te da la capacidad de comprobar en tiempo real el rendimiento.
Desde aquí se pueden finalizar los procesos que estén consumiendo para liberar la RAM. También, está el “vcgencmd measure_temp” que ofrece una vista al cambio de temperatura y “df -h” en donde se determina el uso del disco.
Configura parámetros del sistema

Si necesitas cambiar algunas cosas desde la configuración para personalizar las opciones de la interfaz y el funcionamiento general del sistema, entonces es momento de que utilices “sudo raspi-config”.
¿Qué es lo que hace este código? Se encarga de abrir un menú en el que tienes varios apartados modificables en donde hay opciones hasta para el rendimiento, las contraseñas y demás puntos relevantes que podrían hacer la diferencia en tu experiencia.
Administrar todo esto se vuelve una tarea fácil si comienzas a implementar dicha herramienta. Por supuesto, después de haber hecho los cambios, para verlos efectuados es esencial que reinicies tu Raspberry Pi.
Automatiza las tareas

Dale una oportunidad a “crontab -e” si lo que estás buscando es aligerar algunas de las cosas que haces día a día como programador. Básicamente, se centra en automatizar la ejecución de los programas y ciertas tareas con scripts.
Evidentemente, necesitas tener los conocimientos técnicos para poder lograrlo. La idea es que puedas usar este comando Cron para que se puedan realizar las acciones en un horario específico para que te ahorre tiempo.
Conéctate desde otro ordenador

Con el mismo “sudo raspi-config” que has usado para hacer la configuración general, es posible conectarte de manera remota desde otro ordenador si entras a Opciones de Interfaz y activas la casilla de SSH.
Desde el otro PC debes usar el comando “ssh usuario@dirección_ip”, cambiando los parámetros “usuario” y “dirección_ip” por los pertenecientes a tu Raspberry Pi para después poner la contraseña que se requiere. Con esto puedes hacer todo tipo de cosas, como transferir archivos o usar características a distancias.
Aunque puede parecer algo muy nuevo si es tu primera vez usando un SBC con este sistema, mientras más uses los códigos mencionados, más te adaptarás y los aprovecharás. En realidad, no son cosas tan difíciles y con el tiempo podrían volverse fundamentales para ti.