Cuidado con estos ajustes en la BIOS o podrías acabar con tu PC para siempre

Si necesitas acceder a la BIOS de tu PC por alguna razón, lo mejor es que no cambies algunos valores, o tu ordenador podría dar problemas o fallar definitivamente. Aquí puedes ver qué puedes modificar y qué es mejor no tocar.
Al igual que nadie se atrevería a realizar una cirugía sin los conocimientos médicos necesarios, en la BIOS –Basic Input Output System– de un ordenador hay que tener mucho cuidado, ya que es prácticamente el cerebro de este tipo de dispositivos.
Un fallo en esta podría acabar dañando de forma irreversible tu PC, ya que se ubica en un chip que está directamente soldado en la placa madre, además de que se pone en contacto con los componentes del dispositivo al arrancar.
Por ello, los problemas más comunes relacionados con la BIOS suelen ser al iniciar el ordenador, aunque en los últimos años muchos fabricantes una BIOS dual, por llamarla de alguna forma, con una disponible para casos de emergencia.
Como recomendación general, no hará falta que toques la BIOS para nada, a no ser que tengas algún tipo de problema, como un mal aprovechamiento de la RAM o mejores para videojuegos. Afortunadamente, estas cuentan con una interfaz gráfica muy accesible para este tipo de cuestiones.
Si tienes dudas sobre si cambiar algún valor de esta, te cuento en qué situaciones deberías pensar bien en las modificaciones realizadas.
Valores que puedes cambiar, pero con precaución
Como ya sabes, la BIOS tiene un papel fundamental para iniciar el dispositivo, aunque en muchas ocasiones conviene actualizar por si el fabricante ha lanzado componentes más avanzados en el tiempo, ya que la incompatibilidad podría causar problemas.
Aunque puedes actualizar la BIOS directamente desde la página web del fabricante en cuestión, lo mejor es hacerlo directamente desde Windows si tienes este sistema operativo, en la opción Administrador de dispositivos, actualizando el controlador de Firmware del sistema.
Al ser una actualización, y más aún al tocar la BIOS, lo mejor es mantener siempre conectado el ordenador a la corriente.
Las ventajas de actualizar la BIOS son bastantes, desde mejoras en el rendimiento hasta cuestiones relacionadas con la seguridad en la autenticación y el arranque, ya que incluso esta puede infectarse con un virus, algo realmente extraño, pero posible.
Si ya tienes la BIOS actualizada a la última versión disponible y quieres mejorar algunos aspectos de tu PC, puedes revisar las pestañas de rendimiento, con posibilidad de realizar un overclock, aunque corres el riesgo de afectar a la refrigeración.
Lo mejor es que siempre revises este tipo de valores en las aplicaciones oficiales que llegan con tu ordenador, ya que los fabricantes ponen las cosas bastante fáciles al permitir acceder a modos de rendimiento ya ajustados.
Lo que no deberías tocar bajo ningún concepto
Los ordenadores, desde hace ya varios años, se comunican con una especie de pitidos si algo falla en la BIOS; si los escuchas durante el inicio, lamento informarte de que hay algo que te está dando errores a ese nivel.
Cada pitido se refiere a fallos en un componente concreto, así que si tu fabricante tiene un diccionario de beeps, podrías revisar cuál es la pieza que está causándolos; en caso de que sea algo importante a nivel de hardware, acude a un profesional por tu seguridad.
De esta forma, como consejo muy general, puedes retocar cualquier valor de la BIOS siempre y cuando no sea el restablecimiento a valores predeterminados, ya que podrías correr peligro al no contar con las actualizaciones de seguridad.
Ahora bien, si has retocado algo de la refrigeración, la RAM o la velocidad del reloj del procesador y notas que las aplicaciones no funcionan correctamente o tu PC se caliente mucho, vuelve a ajustar estos valores a los iniciales, en lugar del restablecimiento general.
Por último, lo mejor es añadir una contraseña segura para proteger la BIOS con una capa adicional. Pero tendrás que recordarla muy bien, ya que si la olvidas será prácticamente imposible recuperar tu PC.
