Ha sustituido al ghosting: así es la nueva tendencia de la generación Z en redes sociales que preocupa a los expertos

En algunas ocasiones, los más jóvenes pueden terminar por ver afectada su salud emocional, demostrando la complejidad de las relaciones virtuales actuales.
Durante mucho tiempo se ha hablado del ghosting como uno de los problemas más habituales de la generación Z a la hora de interactuar con las redes sociales. Tanto ha sido así, que el término ha acabado por volverse bastante popular. Principalmente entre los expertos que tratan temas de salud mental, pero incluso también entre la mayoría de usuarios en general.
Sin embargo, no es la única tendencia similar de la que parecen advertir los especialistas. En las últimas semanas, de hecho, ha comenzado a sonar con fuerza un comportamiento que, en el fondo tiene muchas similitudes con él, pero que también presenta ciertas variaciones. Las consecuencias, eso sí, pueden ser semejantes: un problema para la psicología de los más jóvenes.
La tendencia tóxica que ahora afecta a la generación Z
Casi todo el mundo sabe lo que, en líneas generales, es el ghosting en Internet. Básicamente, viene a definir cuando alguien comienza una relación a través de la red (la mayoría de las veces por redes sociales) y pasado un tiempo desaparece sin más. Esto puede crear una sensación de tristeza o depresión en quien lo sufre, pero tiende a desaparecer con el tiempo.
En cambio, hay algo que muchos expertos consideran aún peor: el "orbiting". Como ponen de manifiesto algunos medios especializados, el orbiting podría considerarse una variante del ghosting, pero que a la larga puede afectar incluso más. Principalmente porque son aquellos casos en los que alguien corta la comunicación, sí, pero no del todo: lo que impide olvidarse sin más.
¿Es posible pasar de alguien pero no perder del todo en contacto? En la vida real no tanto, pero en el mundo virtual, sobre todo en lo que concierne a las redes sociales, resulta sumamente sencillo. Por ejemplo, solo es necesario continuar siguiendo a una persona en sus perfiles, o incluso de vez en cuando interactuar por medio de algún "me gusta" o hasta posteando comentarios.
Aunque a priori puede parecer algo más o menos insignificante, está demostrado que el orbiting puede ocasionar sensaciones desagradables, especialmente en los miembros de la generación Z, para quienes la comunicación en redes sociales es prácticamente crucial. Cuando algo así sucede, algunas personas tienen problemas para asimilar esa relativa indiferencia, esa "frialdad".
Un problema que puede llegar a afectar a la salud mental
A decir verdad, no es complicado de entender lo que sucede. La presencia constante pero distante de una persona en las redes sociales puede dificultar el cierre emocional necesario tras una ruptura o distanciamiento. Y puesto que actualmente mantener relaciones relativamente romántica o relativamente íntimas por medio de la red es algo común, puede terminar por ser doloroso.
Los expertos, de hecho, no tienen dudas de cómo influye (o puede hacerlo) en la salud mental. Advierten que el orbiting puede provocar sentimientos de ansiedad, baja autoestima y confusión emocional. Además, pone de manifiesto que las relaciones por Internet, sean del tipo que sea, pueden ser más complicadas de lo que se tiende a pensar por regla general.